Victoria En Fútbol Sala B Masculino

– Alberto Teja –

El pasado 4 de Noviembre, nuestro equipo de fútbol sala B se enfrentaba al colegio San Pablo CEU en un partido en el que los jugadores del Santa iban a tener mucho que demostrar. Desde el primer momento, el partido se presentaba complicado al disponer de menos de la mitad de reservas que nuestros contrincantes, ventaja inicial que marcó la diferencia durante toda la primera parte y un tramo de la segunda.

Y sin más el balón comenzó a rodar. El San Pablo, sólido atrás e incisivo en el área rival. El Santa, desordenado tácticamente y poco preciso en sus conexiones en ataque . Esta dinámica se sucedía una y otra vez a medida que avanzaba el partido y el Santa necesitaba hacer faltas tácticas para frenar a su rival. La desesperación del equipo fue incrementando hasta culminar en una polémica acción que pudo castigar a los nuestros. Después de un saque de puerta del Santa, fruto de la desesperación, el balón volvió instantáneamente al portero Bellón y el árbitro señaló una peligrosa cesión al borde del área. Esta rigurosa decisión desató el enfado de los orgullosos jugadores del Santa. Sin embargo, en un gesto deportivo los jugadores del San Pablo devolvieron el balón a los visitantes. Pero la igualdad en el marcador no iba a durar más… y tras otro mal pase del Santa en el mediocampo llegó el 1-0 para los blanquinegros.

En el descanso, se producirían cambios en ambos equipos. La diferencia de jugadores se notaba y la exigencia del partido era cada vez mayor, con un resultado en contra que requería de un gran esfuerzo para poder revertirse. Pero, contra todo pronóstico, la dinámica comenzó a cambiar. La breve conjura del descanso hacía efecto y los pases empezaban a desembocar en ocasiones claras para el Europa. El acoso aumentaba progresivamente y el San Pablo se encerraba en la cocina. Los cambios fueron decisivos: la labor de Yeyo atrás supuso un muro para los rivales y la conexión Alfonso-Pacquiao daba sus frutos. Y de una vez por todas llegó el empate para el Santa. En una ocasión clara, Sarasa no perdonó y anotó el primero, marcando el camino de una posible remontada.

Pero el tiempo se agotaba. El San Pablo ya firmaba el empate y evitó en todo momento cualquier situación de peligro. Nuestro equipo por el contrario estaba eléctrico. La subida de adrenalina del primer gol dio la confianza para obrar el milagro: haciendo gala de picardía, el Santa sacó un saque de banda directo a portería que Pacquiao rozó con el pie para dar el segundo gol definitivo. Este condenó de una vez por todas al San Pablo y elevó a los nuestros hasta la victoria.

¡VIVA EL SANTA!

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