¿Utopía? El sueño de algún comunista, tonterías vamos

-Ian Hassanias Arencibia-

La utopía, dicha por entendidos en el tema, es literatura burguesa procedente del descubrimiento de América. Suena bonito, ¿eh? La utopía para entenderse requiere viajar en el tiempo y no en el espacio. Supone un cambio de espacio a tiempo y, también, un cambio desde la utopía clásica hacia una utopía más contemporánea, de esperanza frente a los modelos de sociedad actuales

Desde la irrupción del socialismo, la utopía se centra en la crítica al sistema político mediante el planteamiento de un modelo ideal. Por tanto la utopía adquiere un carácter más allá del papel, un valor práctico. De esta forma, la utopía pasa a ser macro debido a movimientos sociales de carácter revolucionario que ven posible un sistema político, económico y social diferente al actual. La crítica fácil, ‘chorra’ y sin apenas mucho razonamiento sería ‘es que la utopía implica imposibilidad de realizar, además se trataría de una búsqueda de una sociedad mejor y así en bucle blablabla’. Esto, aunque el ilustre pensador no se haya parado a pensarlo, es una confirmación de la posibilidad de la utopía reflejada en el socialismo. Es más, lo que hoy es imposible en el futuro puede ser necesario y de sentido común, por lo tanto esta crítica conservadora lo único bien que hace es legitimar la utopía. Si se acepta llamar utópico al socialismo en cuanto que es imposible pero bueno en la teoría, se está realmente legitimando como fue el caso socialdemócrata (tras la muerte de Engels). Es por ello que autores del S.XX hablan de la utopía como algo necesario, siendo el socialismo la utopía pendiente.

Aunque cueste creerlo, la utopía es la esperanza fundada en la llegada de un mundo nuevo de cambios políticos, sociales y económicos a mejor, aun viviendo en una Europa fascista y de entre-guerras en la que priman los intereses individuales. Y es que la utopía no es el sueño de algún comunista, simplemente es la iniciativa y el interés por el cambio.

Deja un comentario