¿Trump for President?

-Pedro Aguado-

De nuevo, tanto sociólogos como politólogos se dan golpes contra la pared. Las encuestas vuelven a fallar, aunque esta vez estaban más ajustadas que cuando el Brexit o que cuando el referéndum de Colombia. Contra pronóstico, el establishment ha fracasado y el proteccionismo y el populismo de Donald Trump llegan a Casa Blanca.

La clave en las elecciones ha estado en la pérdida principal de tres estados que Obama consiguió ganar como son Ohio y Pennsylvania. Estos aúnan casi 40 votos electorales y han sido cruciales e inesperados. En total, Trump le ha sacado alrededor de medio millón de votos, aunque lo que cuente no es la totalidad de los votos populares, sino electorales, por lo que la diferencia entre Clinton y Trump es sustancialmente razonable, 228 – 279 contabilizados hasta ahora, de los 538 totales.

La pregunta es cómo un candidato que desde hace dos años tiene a toda la prensa escrita en su contra ha ganado a la mujer que estaba predestinada a ganar. Tanto los medios televisivos como periódicos a papel apoyaban de manera indiscriminada a Hillary, creyendo que frente a un candidato tan esperpéntico veríamos a la primera presidenta y no presidente de los Estados Unidos, pero no ha sido así. Trump, con su discurso anti-sistema, políticamente incorrecto, populista, racista, xenófobo y todos los adjetivos despectivos más que se le ocurra, ha conseguido un caladero de voto bárbaro. Recordemos que en EE.UU hay 52 millones de hombres blancos sin estudios, y este ha sido el éxito de Trump, atraer el descontento de millones de personas que han sido dejadas atrás durante el mandato de Obama, con el deseo palpable de volver a vivir ese sueño americano que estaba tan presente en décadas anteriores. Por desgracia, esta realidad que representa el nuevo presidente electo de EE.UU, gracias a la victoria de los republicanos tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes va a ser posible en parte.

Las medidas económicas casi sin lugar a dudas las va a poder llevar a cabo, el tema de muro y de echar a los musulmanes no va a poder porque no le van a dejar, estoy seguro. No todo el partido republicano se fundamenta en Donald Trump, es más, ni de lejos el partido republicano ha representado estos ideales de proteccionismo económico y valores arcaicos representados por Trump. Los valores hacia los que se tiene que mover el partido republicano después de esta “apasionante” y enigmática etapa tiene que ser hacia donde Ron Paul intentó llevar al partido. Hacia los ideales de la libertad y el respeto, tanto económico como social.

 

 

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