Terapias de reconversión en Alcalá de Henares

-Juan Cordón- Esta semana ha supuesto siglos de involución de los derechos LGTBI+ por el mundo, con la aparición de unas supuestas terapias de reconversión en Alcalá de Henares, la agresión a una joven transexual en París o la aprobación de las leyes anti-LGTBI de Brunei.

En España, la escandalosa noticia de las terapias para “curar” la homosexualidad en el Obispado de Alcalá de Henares ha sido una de las que más titulares ha acaparado en los medios esta última semana. Y no es para menos. Hablar de terapias de “reconversión” o “tratamiento” ya es algo que a muchos nos parece impensable. E incluso hablar del simple hecho de “terapias”: no somos coches que se puedan arreglar en un taller, principalmente porque nosotros (las personas LGTBI+) no tenemos problema ninguno.

Al parecer, el caso se dio a conocer tras la publicación en un medio digital de ciertos “tratamientos” ilegales que contaban con el apoyo del obispo de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig Plá, aquel que comparó  el aborto con el Holocausto y nos condenaba a los gais al “infierno sin remedio”. Desde el obispado confirman que se dan terapias, pero no “reparativas” sino de formación “afectivo-sexual (educación en el amor)”, impartidas por una persona, supuestamente doctora en Biología, sin cualificación para ello, porque no está colegiada en el Colegio de Psicólogos de la Comunidad de Madrid (por lo que no puede dar ningún tipo de terapia).

Como hemos dicho, el obispado se niega a aceptar que son terapias de reconversión, pero dicha pseudoterapeuta lo tiene claro: esas sesiones son ilegales y sabe los riesgos y las consecuencias de hacerlas, al hablarlo con el periodista (infiltrado en una de esas charlas) para que no se lo contara a nadie. El tratamiento consta en una serie de lecturas, psicoterapias y tareas que tiene que hacer el paciente en casa, como dejar de consumir pornografía o masturbarse menos, además de las reuniones con la pseudoterapeuta.

Muchas de esas lecturas con completamente homofóbicas, algo no extraño para el propio obispado de Alcalá, que tiene en su página web oficial enlaza con páginas que ofrecen una “terapia adecuada” para cambiar esta inclinación sexual (desde el obispado lo llaman AMS y PMS: atracción y proyección hacia las personas del mismo sexo)

Por su parte, la Conferencia Episcopal Española, lejos de rechazar estas terapias y deponer al obispo (o por lo menos amonestarle), le han brindado todo su apoyo, calificando todas las noticias que han surgido a raíz de la primera como “ejercicio de manipulación de la verdad y desinformación intencionada”.

Por supuesto, la noticia no ha pasado desapercibida entre las asociaciones LGTBI+ de la Comunidad de Madrid, las cuales ya están tomando medidas legales para frenar esto. En cuanto a la respuesta social, al día siguiente ya hubo una movilización de personas LGTBI+ frente a la Catedral de los Santos Justo y Pastor y este sábado hubo una “besada” de repulsa en la Plaza Pedro Zerolo.

Por otro lado, este viernes 5 de abril, se ha estrenado una película sobre un joven que sufrió terapias de reconversión en Estados Unidos, Boy Erased (en español Identidad borrada), basada en hechos reales ocurridos en la década de los 90. Estas terapias, con cierto olor a años 50 del siglo pasado, vemos que no han caído en olvido (como parece que han caído otros temas en el seno de la Iglesia Católica, como la pedofilia) y que están más a la orden del día que nunca.

Tampoco olvidemos que esta semana, el rey de Brunei a sacado adelante una ley que permite lapidar a los homosexuales, entre otros, como medida para “reforzar” la ley islámica (o sharia) con la que se rige el país. A pesar de las críticas recibidas por la ONU, que tilda estas leyes como “inhumanas”, no parece que haya un cambio de opinión en el rey-sultán de este país del sudeste asiático.

Así pues, tras semanas como esta, yo me pregunto: ¿es lícito y moral obligar a cambiar a alguien sus sentimientos y tendencias por el simple hecho que le gusten personas de su mismo sexo, negar quién eres en nombre de Dios? ¿Por qué se convierte alguien en pecador, con el que se tiene que acabar a cualquier precio, automáticamente si eres homosexual.

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