Surrealistas antes del surrealismo

— MARINA CABRERO —

Del 4 de octubre de 2013 y al 12 de enero de 2014, la Fundación Juan March nos ofrece la oportunidad de dar un paseo por el mundo de lo subjetivo, donde las fronteras entre lo cotidiano y lo inconcebible quedan olvidadas. Desde el Medievo tardío hasta el propio surrealismo del siglo XX, los artistas han tratado de plasmar sus sueños y obsesiones, mediante el dibujo, el arte gráfico impreso…Y más adelante  con la fotografía, que ofreció nuevas posibilidades en el campo de la expresión individual. Así, en esta exposición podemos encontrar obras de artistas tan dispares como Alberto Durero, Hendrick Goltzius, Francisco de Goya, Paul Klee, Hannah Höch, Pablo Picasso, André Masson, Salvador Dalí o Man Ray.

Esta muestra nos plantea la conexión que puede existir entre estos artistas, pertenecientes a movimientos distintos y, sin embargo, todos detrás de un mismo objetivo: Escenificar lo maravilloso, estudiar el mundo en su totalidad, no solo su parte visible; mezclar el sueño y la realidad.surrealistas antes del surrealismo

Para ello, la exposición se divide en once secciones, guiándonos a través del ojo interior, “ventana del alma”; pasando por espacios mágicos que casi son más la imagen viviente de nuestros estados psíquicos; rechazando el falso mundo estático, formado  realmente por perspectivas cambiantes. ¿Qué herramientas puede emplear el ser humano cuando se adentra en lo caótico, en un espacio que no responde a ninguna regla? Todo vale. Y es así como surgen las figuras compuestas, seres mixtos, mitad humanos, mitad animales; el ser humano construido, una maqueta anónima, meros recipientes en los que el espectador puede verter su fantasía; el des(orden) de las cosas, donde cada objeto pierde su identidad y se convierte en un desencadenante, en un estímulo para la imaginación; el Capriccio, empleado por tantos artistas como una válvula de escape para su desbordante fantasía; la metamorfosis de la naturaleza, que plantea la duda fundamental ante la evidencia del mundo de los objetos visibles… Y nos vamos acercando al mundo de lo onírico, de los sueños y, con ellos, de las pesadillas. Surgen las fantasmagorías, representaciones de seres enigmáticos que han atormentado al ser humano desde el inicio de los tiempos. Con ellos, nos aguardan las sombras de las sombras, puentes entre lo real y lo imaginario, como la muerte o la locura. Como dijo André Bretón en 1924, “El surrealismo os introducirá en la muerte, que es una soledad secreta. Os enguantará la mano sepultando allí la profunda M con que comienza la palabra memoria”. Finalmente, la exposición ataca el universo de los sueños diurnos, de los pensamientos nocturnos; explorando otro ámbito de la realidad. En este último tramo nos deleitarán la vista y el pensamiento obras con una intensa carga onírica, como El sueño de la razón produce monstruos, de Goya; o Melancolia I, de Durero.

Sin duda, una exposición de la que disfrutar, en cuya visita merece la pena invertir un par de horas de nuestro tiempo, siendo una segunda visita casi imprescindible. Una oportunidad completamente gratuita de echar un vistazo a la evolución de la expresión fantástica y las ideas que, quizás con diferente forma, siguen presentes en la creación artística y en la vida cotidiana.

FOTO: GORKA LEJARCEGI

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