SE AGOTA LA ILUSIÓN

–Felipe Rico y amigo–

Demasiado tiempo sin entrar al Estadio Santiago Bernabéu… quién me lo iba a decir cuando hasta hace bien poco me pasaba el año ahorrando solo para poder bajar a Madrid unas cuantas veces y pasar unas pocas horas en ese gran estadio y alrededores.

Ahora vivo en Madrid y nada es igual; todo se puede ejemplificar en lo ocurrido este último sábado en el derbi madrileño.

Eran las 12 del mediodía cuando la disidencia madridista nos reuníamos en una calle próxima al estadio; charlas, cervezas, cánticos, bengalas; un ambiente de lo más madridista que a todo el mundo le gusta vivir. La situación iba sobre ruedas, pero ninguno teníamos la misma ilusión que antaño.

Comenzó el partido y respecto a la animación no merece la pena ni comentar el ridículo continuo mostrado por la grada artificial del fondo sur que empezó a retratarse desde el minuto 0 con un tifo realmente triste, que lejos queda de aquellas obras de arte que coloreaban la grada sur del estadio Santiago Bernabéu en las citas importantes del equipo.

En cuanto a lo deportivo como ya viene siendo costumbre en los últimos tiempos, los jugadores de nuestro Real Madrid volvieron a dar una pésima imagen ante el gran rival.

Algunos crecimos en una década donde cada derbi que se disputaba, el Real Madrid peleaba para imponerse a nuestro eterno vecino, y siempre lo conseguíamos con la ayuda del jugador número 12, la hinchada.

No obstante, ahora parece que a éstos jugadores, no les interesa lo más mínimo hacer el ridículo en el césped, ya que saben que el señor presidente les va a seguir pagando sus millonarios salarios y si no es así partirán a otro club que sí lo haga, jugadores sin honor.

Cuando crees que lo has visto todo, aparecen en zona mixta y echan las culpas a sus anteriores entrenadores o incluso a sus propios compañeros llegándoles a menospreciar como hizo Cristiano Ronaldo.

Al terminar este esperpento de partido, un grupo amplio de madridistas que había visto el partido en la calle y otros diversos que salían del estadio, comenzamos a manifestar pacíficamente mediante cánticos nuestro desacuerdo con el club y sobretodo con el presidente Florentino Pérez; la gente se unía y compartía el malestar social del aficionado de calle, el que no se vende.

Tras media hora de protesta, un grupo de antidisturbios súbditos del Real Madrid fue ordenado para desalojar la protesta e intentar terminar con cualquier tipo de voz inconformista que no gustase al presiente.

La policía hace acto de presencia

Sus acciones no fueron otras que empezar a cargar con pelotas de goma y porras a la muchedumbre, éstas cargas fueron contra todo el mundo, incluso contra gente que paseaba por la calle o tomaba algo en los bares de la zona; todo esto provocó una estampida brutal de cientos de personas dirección Nuevos Ministerios, se tuvo que cortar la calle, muchos comercios cerraron sus puertas, la gente no se lo explicaba… ¿Dónde está la libertad de expresión?

Yo me pregunto… ¿Hasta dónde llega el poder de Florentino Pérez? Ya se ha visto en reiteradas ocasiones, pero como dictador que es no encaja ningún tipo de crítica, ya sea una pancarta, pegatinas, concentraciones o simples gritos de disconformidad.

Hace 10 años que Florentino dimitió, esperemos que no dure mucho más porque mucha gente está harta y de la esencia Real Madrid cada vez queda menos. Eso sí, cuando se le meta una goleada al Sporting, Deportivo o al Rayo no os olvidéis de recordar quien es el auténtico tumor del Real Madrid.

¡Florentino, devuélvenos nuestro Madrid!

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