Plan para findes: Picnic urbano en Malasaña.

—RAISA HERMIDA—

 

bicicleta-madrid-cafe-spain1

Te levantas un sábado, abres la ventana y ves el azulado cielo de Madrid, adornado de un reluciente sol que te invita a abandonar tu aborrecida y desordenada (y sombría en el caso de que seas de sombra como yo) habitación del Santa.

Te propongo un delicioso y apetecible plan para aprovechar ese tipo de días con tus amigos o pareja: un almuerzo sano y sabroso al aire libre, un picnic urbano en plena plaza de Malasaña.
Hablo del restaurante Aliño, en Calle del Espíritu Santo nº2, que ofrece un menú takeaway de 5,50€ con primero y segundo plato a elegir, más bebida.

Los platos son todos caseros y fríos, servidos en una porción equilibrada, ni excesiva ni tacaña, además de sanos.
De primero tenemos ensaladas con base de cuscus, arroz integral o pasta a elegir complementada al gusto con verduras y salsas (¡la de miel y mostaza!), un gazpacho fresquito o hummus para los vegetarianos, entre otras opciones.
De segundo, encontramos desde focaccias y generosos bocadillos de pechuga y queso fresco, hasta un risotto de funghi o pasta al pesto, pasando por un sabroso pollo al curry o con verduras.
En cuanto a las bebidas, así como la filosofía del local, son opciones sanas: agua o zumo de zanahoria y naranja, aunque, tranquilo, también tendrás tu refresco si eres un adepto.

Elegido tu menú, solo queda disfrutarlo. Puedes elegir quedarte en el modesto local con sus coquetas mesitas altas o irte a comértelo al suelo (sí, al suelo) de la Plaza San Ildefonso, rodeado de ciclistas que paran a descansar, familias y amigos que rebosan las terrazas y gente moderna con sus atuendos estrafalarios como buenos malasañeros merodeando por ahí. Incluso puede que se te acerque uno deseoso de hacer amigos…

Y tras esto, me apuesto a que no querrás volver a encerrarte al cole. La solución es completar tu almuerzo con un café, batido o postre a menos de 100m en el café/bar La Bicicleta (si llevas la tuya también es bienvenida a pasar dentro).

La impecable decoración, con bicis colgando de los aires, sillines en forma de ciervos en exposición y los (mínimo) 30 Macbooks con sus concentrados dueños angloparlantes que te rodean te harán desplazarte a una cafetería londinense, con olor a café solo, a dulce y a acogedor. Muy agustito, puedes disfrutar de un Frappuccino de oreo (4€ aprox.), un té negro frio muy bien servido o un trozo de tarta de zanahoria en tu sillón, taburete o… pupitre de clase!

Ahora sí! Ya puedes volver al Santa tranquilo.

 

 

Deja un comentario