Para los amantes de la adrenalina

-Guille Suárez- A las afueras de Madrid, a unos 15 minutos en autobús de la estación de Pinto, se encuentra uno de los principales parques temáticos de España. Y es que, desde su apertura hace 17 años, el Parque Warner de Madrid se ha convertido en un referente a nivel nacional en cuanto a parques de atracciones, y puede ser una visita muy atractiva para los amantes de las emociones fuertes, como para aquellas personas que desean disfrutar de un día de diversión lejos del bullicio de Madrid.
La ubicación del parque está bastante alejada del centro de Madrid, pero posee buenas conexiones. La manera más fácil de llegar es cogiendo el cercanías desde Sol hasta Pinto, y una vez allí el autobús que sale desde la misma estación hasta el parque. El precio de las entradas varía según la época: a finales de verano (septiembre) y en adelante, suele ser más barato, y además no suele estar muy frecuentado, por lo que se ahorra muchísimo tiempo de cola en las diferentes atracciones.


Una vez allí, existe una gran variedad de atracciones y de espectáculos, desde imponentes montañas rusas como Superman, hasta atracciones acuáticas para refrescarse, como toda una serie de atracciones de mediana intensidad, por lo que cualquiera puede encontrar diferentes actividades a su medida. Su variedad hace que sea un parque de atracciones ideal para todas las edades, contando con una zona repleta de atracciones pensadas para los mas pequeños, y con otras pensadas para los más atrevidos, como la enorme caída libre de La Venganza de Enigma, visible desde kilómetros de distancia.

Además de espectáculos y montañas rusas, el parque cuenta con varios restaurantes y bares, ideales para recuperar fuerzas o tomar un descanso entre atracción y atracción, pero por desgracia, muchos de los establecimientos suelen cerrar en temporada baja debido a la relativamente escasa afluencia de público. También existen numerosos juegos de feria (de pago) donde puedes (y a diferencia de las ferias, es relativamente sencillo) obtener diversos premios, similares a los souvenirs que hay disponibles en las diferentes tiendas repartidas por todo el complejo.


Además, la Warner cuenta con un pequeño parque acuático anexo, para aquellos que prefieran los toboganes y las piscinas a la adrenalina y los “loopings”, si bien la entrada es independiente a la del parque y abre solo durante el verano, pero puede ser un buen plan para los sofocantes días de Septiembre previos al inicio del curso académico.

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