MUSARAÑAS: Fácil, simple y vacía

—JUAN CONTERA—

El pasado martes 16 de diciembre tuve la oportunidad de asistir al preestreno de la nueva producción de Álex de la Iglesia, Musarañas, en la facultad de Ciencias de la información de la Universidad Complutense de Madrid. Además, tras la proyección, los directores -Juanfer Andrés y Esteban Roel- y las protagonistas -Macarena Gómez y Nadia de Santiago- dieron una breve conferencia, en la que contestaron además a las preguntas del joven público presente.

ficha

 

Sinopsis

Ambientado en el franquismo de posguerra, el argumento se desarrolla en un pequeño piso en el centro de Madrid habitado por dos mujeres huérfanas desde su niñez: Montse, una costurera que padece agorafobia, y su hermana pequeña. Su tranquilidad se ve alterada cuando Carlos, su joven vecino, sufre un accidente y llama a su puerta en busca de ayuda.

Crítica 3-star-rating

Pese a que los allí presentes estallaron en un prolongado vítor de aplausos tras el visionado de la película, nos encontramos ante una historia vacía y simple que, aunque logre eficazmente su objetivo y agrade con ello al público medio, dudo que sea capaz de satisfacer a aquellos espectadores con un poco más de criterio y mínimamente exigentes.

imagen-2En primer lugar, la historia resultó un tanto decepcionante, pues pese a que cumple con su cometido -ofrece lo que los jóvenes más ansían ver en la gran pantalla: locura, terror y cantidades ingentes de sangre-, carece de interés y presenta sustanciales lagunas argumentales que empobrecen la totalidad del filme. Asimismo, declara demasiado rápido el devenir de una trama cuyo ritmo no es adecuado, lo que le resta tensión y misterio a su conjunto, poniendo en práctica una narrativa un tanto irregular y, en ocasiones, demasiado obvia, hasta el punto de anular cualquier resquicio de imaginación del espectador.

Además, destila ciertos aires propios de clásicos como La casa de Bernarda Alba, de Lorca, o Historia de una escalera, de Vallejo, pero sin todo ese contenido crítico que dotaba de tanto valor a tales obras, pues como claramente expresó Esteban Roel en cierta parte de la conferencia, “esta película no es de carácter político. Tan solopretende entretener al espectador”.

En cuanto a su apartado técnico, la película presenta una dirección bastante común que, dejándose llevar por la simplicidad en los usos y movimientos de la cámara, no arriesga, abusando en ocasiones de los primeros planos. Respecto a sus aciertos técnicos, sobresalen su buen montaje, que cumple con su objetivo; y la fotografía, que con una satisfactoria iluminación consigue tornarse tétrica y agónica. Igualmente, el sonido es una pieza fundamental del conjunto, que intercala ruidos propios de la cotidianeidad -como el de la puerta al cerrarse o el que produce el suelo al pisar sobre él- con una música que suple los momentos de tensión creciente de un modo más que correcto.

musaran-771-as2Estéticamente, resalta la impactante y a veces gratuita crudeza de sus escenas; su         ambientación, muy cuidada y verosímil; el espacio en el que desarrolla la acción, oscuro, claustrofóbico y lúgubre; y la buena caracterización de los personajes y su entorno, destacando el maquillaje, el vestuario y el attrezzo.

Por último, la interpretación es, en su conjunto, acertada, con una sombría aunque exagerada actuación de Macarena Gómez; un correcto trabajo de Nadia de Santiago; una inexpresiva y estática interpretación de Hugo Silva; y una breve pero destacable participación de Luis Tosar, que aumenta sutilmente la calidad del resultado final.

En conclusión, presenta una trama efectiva pero plana y sin interés, que muestra mucha más sangre que coherencia y que presume de ciertos momentos álgidos apoyados por una banda sonora eficaz y por unas actuaciones que, pese a no estar completamente desarrolladas psicológicamente, salvan las carencias técnicas de la dirección, que se muestra abrumadoramente simple a lo largo de la hora y media de proyección.

Un prometedor proyecto que, tras una común y simple puesta en práctica, se queda en un intento. Una más del género que no pasará, ni debe hacerlo, a la posteridad del cine español.

 

foto-hugo-silva-y-nadia-de-santiago-en-musarañas-271

 

 

Deja un comentario