Muere Sharon Jones, el eterno rugido del soul

-Carmen Martín-Luquero-

El pasado viernes 18 de Noviembre la lucha contra el cáncer de páncreas que la cantante padecía desde hacía años acabó. Sharon Jones, el torbellino imparable de los escenarios, la fiera incansable, la vibración más funky de la música “negra”… en fin, una artista con mayúsculas; falleció. Fue una mujer cuya trayectoria no parece especialmente conocida y que, sin embargo, estuvo toda una vida a pie de cañón (o más bien de micrófono) en el mundo de la música soul.

Sharon nació en Mayo de 1956 en Augusta, Georgia, pero fue al mudarse a Brooklyn con su madre cuando se desató su pasión por el escenario. Formó varias bandas, con las que ganaba algún dinero extra pero que no llegaron a cuajar. De hecho, Jones no se dedicó plenamente a su carrera musical hasta bien entrada la segunda mitad de su vida. Varios años trabajó, entre otras cosas, como funcionaria de prisión, dejando más de lado sus frustradas aspiraciones como artista.

Fue en 2002, es decir, cuando ya alcanzaba la cuarentena, cuando grabó su primer álbum junto con los Dap-Kings, tras haber sido fichada por el cabecilla de Desco Records poco tiempo atrás. Dippin With Sharon Jones and the Dap-Kings fue producido por lo que llegaría a ser Daptone Records, sello del cual Sharon se convertiría en símbolo.

Durante estos últimos 15 años, la banda llegó a grabar 6 álbumes, y no paró en su irrefrenable y alocado tour, ganándose a un público adicto al ritmo más pegadizo y al rugido más melodioso de esta solista del góspel empapada de la fiereza del rhythm and blues de los 60/70: de Aretha, de Etta, de Ottis, de Solomon… en especial del que fue su ídolo y referente, el aclamado James Brown.

Su álbum Give the People What They Want, que sacó a la luz en 2014, le valió a la artista su primera y única nominación a los premios Grammy. Sin embargo, irónico destino, fue un año después de este reconocimiento público cuando el cáncer que acabó con su vida hace tan solo una semana le fue diagnosticado.

Sharon continuó, a pesar de la dureza del tratamiento, subiendo al escenario cada vez que pudo (e incluso llegó a grabar un último álbum en 2015), reclamando esa atención que durante mucho tiempo le fue negada; y, aun así, podemos decir con seguridad que el trabajo de esta mujer no fue nunca totalmente reconocido -a pesar, incluso, del documental que Barbara Kopple filmó sobre su vida, Miss Sharon Jones!,-en 2015.

Adiós, Miss Jones. Nos quedamos con tu apasionado grito de libertad y con tu intenso e imparable baile sobre las tablas.

Deja un comentario