Método educativo universitario para ganar alumnos y dinero

-María Montes-

Como toda empresa -estatal- o institución, el objetivo primordial de las universidades es el de aumentar cada curso el número de alumnos que van a iniciar sus estudios con el fin de conseguir las retribuciones de sus correspondientes matrículas. El problema surge cuando, los métodos empleados para conseguir este fin no son precisamente de lo más ético o sincero.

La fórmula que han puesto en práctica para conseguir atraer a nuevos estudiantes es la de aumentar el número de grados ofertados; tanto es así, que el número de grados en el último lustro ha sido casi del 19%. Esta propuesta ha sido apoyada y aplaudida por el Ministerio de educación de nuestro país, aunque de nada ha servido, ya que no se ha conseguido lo que se pretendía. Dejando a un lado el ámbito público, en la otra cara de la moneda nos encontramos el sistema educativo privado. Este último no ha corrido la mala fortuna del público, ya que, si recurrimos a la estadística, advertimos que desde principios del siglo XXI solo ha tenido incrementos. Sin embargo, si realizamos un muestreo poblacional, nos damos cuenta de que, de 100 estudiantes españoles, 74 optan por la enseñanza pública.

Toda esta nueva manera de conseguir alumnos produce un efecto totalmente antagónico al deseado. Estos, al encontrar tanta diversidad de estudios, se pierden y comienzan a mostrarse dubitativos a la hora de decidir qué estudiar duante cuatro (o más) años.

Por último, cabe señalar la famosa relación entre calidad y cantidad. Estos conceptos entre sí suelen correlacionar negativamente; y este caso en concreto no ha sido una excepción: Numerosos pensadores señalan y advierten de la carencia de calidad que poseen las nuevas carreras ofertadas en los últimos seis años. Este énfasis imparable por ampliar el abanico de grados ofertados, produjo el coste de muchos miles de euros. A partir de ese momento, el efecto fue dominó: como consecuencia del elevado coste que tuvo que retribuirse en un periodo relativamente corto de tiempo, se produjo una reducción de personal docente (más de 5000 profesores fueron despedidos).

Según Juan Hernández Armenteros, el problema reside en el hecho de que se les ha dado cabida a nuevos grados sin el cierre de otros más antiguos.Para él, el resultado nefasto que ha tenido esta propuesta era esperable y facilmente predecible.

Como buena empresa, los centros universitarios privados centran su foco en las carreras más demandadas por la comunidad estudiantil española; esto es, los grados pertenecientes a las Ciencias de la Salud. Utilizan esta información porcentual para darle más visibilidad y publicidad, y con el propósito de intentar mejorar los métodos de transmisión del aprendizaje de estos estudios. Tampoco exigen una nota de corte excesivamente alta, con el objetivo de que su público cada vez sea más numeroso. La opinión pública ha manifestado su negativa opinión con respecto a este último acaecimiento, ya que perciben como injusto el hecho de que con un simple 5 en selectividad se pueda acceder a Medicina, y esto es lamentable. Romo, por su parte, considera necesario darle más importancia a los idiomas y a la experiencia laboral que una título de un grado plasmado en el Currículum.

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