Mari Carmen’s secret

-Álex Arribas Fernández-

Ella no es un ángel. No puede serlo, porque no ha nacido con esas alas. Ha nacido redonda. Fuerte, dirían los más políticamente correctos, como si redonda y fuerte fuesen sinónimos. Pero ella no ha sido siempre fuerte, hace años se sentía débil, sin ganas. Esta es su historia. Mari Carmen sufrió acoso escolar en primaria y secundaria. Le insultaban, pegaban, despreciaban y marginaban porque era gorda. Ese era el insulto que más oía. Gorda. Ella nunca se achicó porque a pesar de sentirse sola muchas veces, sabía que ella crecería y abriría sus alas, grandes y coloridas, preparadas para volar alto y barrer a todos aquellos que en su día se mofaron de ella. Nunca pretendió cambiar su cuerpo con ejercicio o una dieta más sana, siguió comiendo lo que quiso y prefería pasear que pasarse por una clase de zumba. Una tarde otoñal pasó por delante del Museo del Prado y decidió entrar, interesada por la exposición extraordinaria de Rubens que en ese momento el museo ofrecía. Entonces las vio, a las tres, desnudas, redondas, bailando, riendo, orgullosas de sus muslos, curvas y pechos. Les dio tres veces las gracias por haberle enseñado que la belleza no es una talla o una cara “bonita”. Ese día comprendió que su belleza era mucho mayor que la de aquellas niñas que la intentaban avergonzar.

Desde entonces estudió lo que quiso, se acostó con quien decidió y cuando lo deseó. Ahora Mari Carmen es una mujer fuerte y se ha prometido no dejarse pisar nunca más. Todos la conocemos porque siempre ha estado en nuestra vida. Mari Carmen es esa chica que no era como las demás, ella era rara. Era la niña que se sentaba sola en clase, con la que nadie quería hacer los ejercicios de gimnasia, la que estaba sola en los patios y a la que no se invitaba a las fiestas de cumpleaños. Pero, es asimismo la que después descubrimos que tenía cosas interesantes que aportar, a la empezamos a invitar a salir, con la que nos tomamos cafés y cañas. Nos vino feliz a contar que había visto una campaña de publicidad de una conocida marca textil en la que aparecían mujeres con curvas como las suyas. Se entusiasmó cuando le enseñamos las imágenes de las más recientes semanas de la moda, dónde mujeres como ella desfilaban con prendas diseñadas para poder lucir y brillar en sus cuerpos. En una semana hemos quedado para ver el desfile de Victoria´s Secret. Mari Carmen sabe que algún día sobre esa pasarela desfilará una mujer como ella, con curvas y pliegues, con fuerza y determinación, y con unas alas que no serán de pega. Sus alas serán tan reales y coloridas que nunca ninguna niña se sentirá como ella se sintió en la escuela; se sentirán ángeles sin tener que subirse a una pasarela.

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