Lo Nunca Visto. De La Pintura Informalista Al Fotolibro De Postguerra (1945-1965)

—Máximo Simancas—

La Segunda Guerra Mundial provocó tal cantidad de muertos que los historiadores no pueden dar una cifra concreta. Muchas ciudades, consideradas antes un lugar seguro, fueron destrozadas por los bombardeos o aisladas durante meses. La idea de que el mundo progresa y mejora constantemente se vio refutada y la bomba atómica demostró que la vida humana pendía de un hilo. Este trauma tuvo sus consecuencias en la política, en la economía, en la filosofía… y también en el arte.

Lo nunca visto comprende el movimiento artístico que surgió en torno al final de esta contienda, y presenta sus obras más representativas hasta el año 1965. En los cuadros podemos comprobar cómo los pintores de estas tendencias se preocuparon exclusivamente de la pintura y de las innovaciones a las que podrían llegar si dejaban de prestar atención a un sentido, una representación de la realidad o un mensaje que transmitir. Para llegar a estas nuevas posibilidades, se experimentó con los distintos colores y sus combinaciones, los diferentes aspectos de la abstracción o incluso la textura misma del lienzo.

expoLa composición de Georges Mathieu que se ha usado para publicitar la exposición

Los artistas cuyas obras se encuentran en esta exposición se caracterizan por la intencionalidad subversiva, que les lleva a ignorar las normas de estilo que se habían establecido con anterioridad o incluso a incumplirlas deliberadamente. A esta intencionalidad, que ya existía en movimientos como las vanguardias, se le suma la pérdida definitiva de unos valores hegemónicos en el mundo moderno tras la guerra. Entre las distintas citas que aparecen en las paredes de la exhibición destaca una de Francis Ponge, ensayista y poeta, que explica las consecuencias de este nuevo movimiento: según él, se había retrocedido hasta un estado primitivo en el que las normas impuestas por el hombre no importaban.

Lo único que se le puede reprochar a Lo nunca visto es su brevedad, aunque se trata de una falta menor si tenemos en cuenta sus otras virtudes. La principal es la accesibilidad al público en general: al poner en contexto estas pinturas y explicar la relación que tienen con la época en la que fueran concebidas, se logra que sean atractivas para cualquier persona, y no solo para los expertos en arte. Se disfruten o no las obras mostradas, esta exposición se puede tomar como un pequeño testimonio de los grandes cambios que sufrió nuestra manera de pensar y de entender el mundo como consecuencia de la violencia y los cambios constantes que caracterizaron al Siglo XX.

La Fundación Juan March se encuentra en el número 77 de la calle Castelló. La exposición comenzó el 26 de febrero de 2016 y terminará el 5 de junio del mismo año. Abre de 11:00 a 20:00 de lunes a sábado y los días festivos, mientras que los domingos solo abre hasta las 14:00. Se podrá entrar a la exposición de manera gratuita durante todos los días de este período, excepto el 24 y el 25 de marzo, en los que se encontrará cerrada. El teléfono de contacto es 914354240.

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