La América que votó a Trump ve reducida sus prestaciones sanitarias

-Pilar Sánchez-
Como de costumbre, las “iniciativas” del nuevo presidente de EEUU vuelven a ser titulares de los medios de comunicación. ¿La última? Su proyecto legislativo presentado la semana pasada en la Cámara de Representantes que no va a dejar indiferente a nadie.

Parece ser que Trump ha recuperado el aliento dos semanas después de pasar uno de sus momentos más amargos, cuando se descubrió que su amigo, el fiscal general Jeff Sessions, había mentido ante el Senado sobre sus conversaciones con el embajador ruso en Washington.
Ha vuelto, esta vez para defender a capa y espada la reforma sanitaria conservadora, un proyecto que divide profundamente a los republicanos.

Ha tomado completamente el liderazgo político en un plan que reduce las prestaciones sanitarias a cambio de un ahorro de 337.000 millones de dólares en una década, según un informe oficial.
Esta enorme cifra se lleva por delante el seguro médico de 14 millones de personas y lo seguirá haciendo hasta poder incrementarse en 24 millones dentro de una década. Este estudio ha sido elaborado por la Oficina Presupuestaria del Congreso, un organismo que goza de gran credibilidad y de crédito general.

Lejos han quedado las promesas del presidente de garantizar una cobertura universal… motivo por el cual los demócratas se están llenando de munición y los republicanos moderados de dudas.
A pesar de todo esto, parece ser que Trump aún no le ha visto las orejas al lobo de que esto podría desembocar en su primera crisis parlamentaria. Los republicanos y el presidente están tratando de aprobar lo antes posible esta contrarreforma sanitaria que eliminaría las ayudas públicas de Obama, contenidas en la reforma laboral del que fue presidente de EEUU (Obamacare). Estas ayudas, fueron clave en el equilibrio interno de muchas familias estadounidenses, como por ejemplo la de Juan Carlos y Julie Solís, un matrimonio que se vio obligado a venderlo todo (hasta sus anillos de boda) para encontrar un seguro médico asequible para pagar el tratamiento de una enfermedad que dejó a Juan Carlos sin trabajo. Hasta que no entró en vigor el Obamacare, no pudieron estabilizar su situación. A día de hoy, no les queda nada.

¿Son las zonas en las que triunfó la candidatura del actual presidente las más afectadas por su nociva propuesta? Parecer ser que sí; Bakersfield, en el condado de Kern, el corazón agrícola de California y un enclave en el que el republicano Donald Trump venció a Hillary Clinton (53% frente a 40,4%), un enclave en el que 95.000 personas reciben atención médica gracias al Obamacare. Esta cifra representa un 10% de la población de Kern, que en un futuro cercano, quedará sin ningún tipo de cobertura.

Sitios que dieron el triunfo a Trump, hoy tienen todas las de perder, y es que es curioso cómo el discurso cala a la gente… Cuando se pregunta por Obamacare, la gente dice que no le gusta, sin embargo, cuando se habla de “reforma”, pocos comentarios negativos se escuchan. Sus deseos han sido órdenes para su presidente, aunque sus votantes olvidaron que reforma no es sinónimo de mejora en todos los casos, y lo que es peor; recordarán lo que es vivir sin cobertura médica por mucho tiempo en los Estados Unidos.

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