La 89 edición de los premios Oscars

-Xabier Alberdi-

El Dolby Theatre de Los Ángeles acogió el domingo 26 de febrero la 89a Edición de los Oscar. Sobran las presentaciones para los premios más glamurosos de la industria cinematográfica. Después de varias horas con entrevistas en la alfombra roja, la gala comenzó a las 17:30 (hora local). En nuestro país, pudimos disfrutarla la madrugada del lunes 27. La La Land, Donald Trump, Jimmy Kimmel y el error de Warren Beaty, protagonistas de la tarde.

La actuación musical de Justin Timberlake y su Can’t Stop The Feeling nada más comenzar la ceremonia marcaron el tono desde el principio. Una gala marcada por la unidad, el buen rollo y cierto tinte político.

El humorista Jimmy Kimmel, de 49 años, fue el elegido para presentar y ser anfitrión de unos Oscars un tanto especiales. La polémica racial acontecida el año anterior y, sobre todo, la elección de Donald Trump como 45o Presidente de los Estados Unidos convertían la fiesta del cine en una oportunidad para la reivindicación de muchos derechos. Recordemos la polémica desatada en 2016 por la notable ausencia en las nominaciones de gente negra. Kimmel, quien cuenta con su propio show televisivo nocturno a pesar de que en nuestro país no sea excesivamente conocido, es famoso por su posicionamiento demócrata y su crítica abierta a la política de Trump. Si bien era la ocasión ideal para que la élite hollywoodiense se uniera en contra de las barbaridades de las últimas semanas, siempre quedaba la duda de si se apostaría fuerte por convertir los premios en denuncia social.

El mismo Jimmy Kimmel, tan ácido y sarcástico como siempre, promovió esa ofensiva en los primeros minutos con su monólogo inicial. Hubo referencias a las políticas de deportación e incluso a la línea de ropa de Ivanka Trump, hijastra del magnate. El mejor ejemplo fue el “inmerecido” aplauso a la “sobrevalorada” Meryl Streep, que puso al Dolby Theatre en pie. Recordemos los múltiples insultos que se han intercambiado Donald Trump y Meryl Streep recientemente. Fue un comienzo explosivo, innovador y que se distanciaba de los formalismos que habían caracterizado, por ejemplo, la presentación de Ellen DeGeneres. La ocasión lo merecía, y Kimmel era el indicado.

Como es costumbre, las actrices y actores del año anterior deben dar el Oscar al sexo opuesto en su respectiva categoría. Así, Alicia Vikander entregó el primer premio de la noche a Mahershala Ali como Mejor Actor de Reparto por Moonlight, película que posteriormente daría muchos quebraderos de cabeza a la favorita de la noche, La La Land. Recordemos que el musical que ha revolucionado la industria estos últimos meses aspiraba a 14 estatuillas en 13 categorías, ya que optaba al mismo premio con las canciones City of Stars y The Audition (The Fools Who Dream).

En el apartado de Maquillaje y Vestuario saltó la sorpresa con la muy criticada Escuadrón Suicida al imponerse ésta a la favorita, Star Trek: Beyond. Animales Fantásticos y Dónde Encontrarlos, el spin-off de Harry Potter donde la misma J.K Rowling participa como guionista, ganó el Oscar a Mejor Vestuario.

Los premios se fueron sucediendo. El más destacable hasta bien entrada la gala fue la entrega del Oscar a Mejor Actriz de reparto a Viola Davis por Fences. Si bien la película no ha cosechado buenas críticas, muchos coinciden en que el trabajo de Viola como de Denzel Washington es excepcional. La foto de dos actores de color como mejores actores de reparto era ya una realidad.

Jimmy Kimmel pedía, nada más comenzar la ceremonia, que los asistentes obviaran la ideología política de cada uno y se dedicaran a disfrutar. La ilusión de La La Land parecía haber contagiado a la industria. Un recurso muy aclamado ha sido la introducción que se hizo a los presentadores de los premios en forma de vídeo. Primero se desplegaba una gigantesca pantalla, para después mostrar a uno de los presentadores admirando a su acompañante. Por ejemplo, a Javier Bardem comentando en una sala de cine cuánto disfrutaba con Meryl Streep. Y, como este año tocaba vender que los sueños se cumplen, ambos repartían el siguiente Oscar. La idea de que un fan puede conocer a su ídolo se repitió durante toda la imagen. Bellísima la imagen de Seth Rogen saliendo de un DeLorean junto a Michael J. Fox, quien convive con el parkinson de forma admirable.

El culmen de esta idea soñadora llegó cuando Jimmy Kimmel metió en el teatro a un grupo de turistas ajenos a aquella visita sorpresa. Realmente, no quedó claro quien estaba más entusiasmado. Las sonrisas de muchos famosos rivalizaban con la cara de asombro de los turistas. No faltaron selfies o saludos. Incluso Denzel Washington casó a una pareja. Uno de los gags más originales y exitosos que se recuerdan.

El evento tuvo otras muchas sorpresas. Para empezar, se lanzaron bolsas con comida hasta en tres ocasiones. Gominolas, bollería… Tipica dieta estadounidense. Tampoco faltaron las bromas entre Matt Damon, quien acudió a la gala como productor nominado, y Jimmy Kimmel. La rivalidad amistosa de ambos desde 2005 ha dejado momentos hilarantes que aún siguen sorprendiendo. En esta ocasión, tuvimos varias bromas repartidas a lo largo de la tarde. Jimmy Kimmel comentado sarcásticamente lo mal actor que le parece Damon, éste poniéndole la zancadilla a Kimmel mientras presentaba… Pero, sin duda, el mejor ataque llegó cuando la voz que introduce a los presentadores del premio omitió a Damon al decir “Ben Affleck and guest”. Es más, el actor de The Martian no tuvo ocasión de recitar su discurso, ya que la orquesta lo interrumpía constantemente. Finalmente, Jimmy Kimmel decidió escribirle un tweet a su presidente, ya que Trump obvió todas las críticas recibidas en redes sociales, donde suele ser muy activo.

De vuelta con los premios, Hacksaw Ridge o Hasta el Último Hombre, la película que devolvía a Mel Gibson a la cima, ganaba el Oscar al Mejor Montaje de Sonido. Llegaban los premios más importantes y la gran favorita, La La Land, no acababa de despegar. Por lo menos se aseguró los premios musicales.

Brie Larson otorgaba a Casey Affleck el Oscar a Mejor Actor por Manchester by the Sea. Eso sí, la actriz sueca prefirió no aplaudir al actor de Boston, seguramente por la polémica de acosos sexuales que lo rodea desde 2010. El premio a Mejor Actriz fue concedido a Emma Stone por su papel en La La Land.

Después de la última pausa se concedieron los premios más importantes. Damien Chazelle se convirtió en el director más joven en ganar el Oscar por su dirección en La La Land. Así, el musical cerraba la tarde con 5 estatuillas, una relativa decepción si recordamos sus 14 nominaciones. De todas formas, consiguió algunos de los premios más importantes y no tuvo rival en el apartado musical. Pudieron ser más y, de hecho, parecía que también se habían llevado el gran premio de los Oscar, el Oscar a la Mejor Película.

La Academia pensó que sería una gran idea reunir de nuevo a Warren Beaty y Faye Dunaway por el 50o Aniversario de la película Bonnie and Clyde. En la entrega del premio final, Warren parecía burlón al no acabar de desvelar la película ganadora. Una mirada aquí, una pausa allá. Decidió ceder el sobre a su compañera y que esta acabara con la espera. Por supuesto que La La Land era la favorita, nadie se sorprendió cuando la anunciaron como ganadora. Después de que varios productores hicieran sus respectivos agradecimientos, se descubrió que Moonlight, la película que narra la historia de un chico negro y homosexual, era la ganadora. Envidiable la actitud de los productores al animar a Moonlight a subir al escenario. Fue un final chapucero que los mismos protagonistas explicaron posteriormente. Resulta que el sobre original era el de Emma Stone, por lo que se entiende que se dijera que La La Land era la ganadora. Un error que se recordará para siempre, pero que no desmerece una gala en la que se presumió de unidad e ilusión. Una industria que sigue haciéndonos soñar y nos sigue sorprendiendo en un año en el que la ausencia de los grandes directores (Spielberg, Scorsese, Iñárritu…) no se notó, y la mezcla entre las nuevas y viejas generaciones se agradeció (Stone y Streep, Washington y Gosling, Chazelle y Gibson, Garfield y Bridges…). La gran nota negativa, que Timecode, la representación española, no se llevara su estatuilla.

Triunfaron las obras sobre la igualdad, el racismo y la homosexualidad. De todas formas, nadie duda de que La La Land ha sido el fenómeno del año y de la gala. Un año muy singular, si, como dijo Kimmel, los blancos salvan el jazz y los negros, la NASA.

Resumen de todos los premios en vista de que no hemos nombrado todos:

Mejor Película: Moonlight.

Mejor Actriz: Emma Stone por La La Land.

Mejor Actor: Casey Affleck por Manchester frente al mar.

Mejor Actriz de Reparto: Viola Davis por Fences.

Mejor Actor de Reparto: Mahershala Ali por Moonlight.

Mejor Director: Damien Chazelle por La La Land.

Mejor Guión Adaptado: Barry Jenkins y Tarell Alvin McCraney por Moonlight.

Mejor Guión Original: Kenneth Lonergan por Manchester frente al mar.

Mejor Canción Original: City of Stars de La La Land.

Mejor Banda Sonora Original: Justin Hurwitz por La La Land.

Mejor Fotografía: Linus Sandgren por La La Land.

Mejor Corto de Ficción: Sing.

Mejor Corto Documental: Los Cascos Blancos.

Mejor Montaje: John Gilbert por Hasta el último hombre.

Mejores Efectos Visuales: El libro de la Selva.

Mejor Diseño de Producción: La La Land.

Mejor Película de Animación: Zootrópolis.

Mejor Corto de Animación: Piper.

Mejor Película de Habla No Inglesa: El Viajante.

Mejor Mezcla Musical: Hasta el último Hombre.

Mejor Montaje Musical: La llegada.

Mejor Documental: O.J.: Made in America.

Mejor Vestuario: Animales fantásticos y dónde encontrarlos.

Mejor Maquillaje: Escuadrón Suicida.

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