¿Hacia donde va España?

–MARIANO MONTORO–

PUNTOS DE INFLEXIÓN

Si nos dicen que algo tiene que cambiar, no solemos alegrarnos mucho ya que sabemos que se pondrá todo patas arriba, pero hay que asumir que un cambio es algo natural y se puede aprender mucho de él. No nos engañemos, para impulsar que algo cambie, debe ir mal, no nos gusta tocar las cosas cuando van bien. Mientras podamos salir de cervezas a menudo con los colegas, y no falte lo básico a la gente que queremos, no nos atraería demasiado que las cosas giraran 180º. ¿Estaremos también de acuerdo en que el dinero tiene mucho que ver con todo eso, o no?

 

¿NECESARIO, O AÚN NO?

Decía Macchiavello que los cambios ocurrían bajo tres circunstancias: suerte, virtud y necesidad. El mero hecho de que Moisés abriera las aguas del Mar Rojo no hubiera sido heroico, sin todo un pueblo esclavizado en una orilla con la necesidad de huir. ¿Cuál de ellos se iba a negar a seguir a un líder, así fuera el tío más arrogante del mundo, si lo único que querían era dejar de ser esclavos de los egipcios?

No creo que España sea el pueblo de Israel, pero sí veo que aquí, cada vez más personas impulsan un cambio. Puede que por capricho, o por necesidad; puede que un día se levantaran todos con el pie izquierdo, o quizá es que ya no se pueden tomar unas cervezas con los amigos.

 

LÍDERES Y ACTUALIDAD

Siempre ha habido personas más listas que el resto, y cuando las cosas van bien se pueden aprovechar del resto sin que nadie les ponga muchas pegas. Yo conozco a más de uno que ha vivido de la compra y venta de casas, mientras los demás iban a trabajar. Se ha permitido que los millonarios digan lo que se puede hacer y lo que no, dictando las leyes; se ha valorado más al golfo que al trabajador. Ahora simplemente estamos viendo las consecuencias de lo que hemos permitido.

Cuando todo no va tan bien, sigue habiendo listos, pero estos son otro tipo de listos, deben tener muchas más virtudes, entre otras, la de ver antes que el resto que se avecina un periodo de cambio. En Francia: ‘le Front National’, en Grecia: ‘Amanecer Dorado’ o ‘Syriza’, en España: ‘Podemos’; todos dicen tener la virtud de poder arreglarlo todo, pero cada cual cree tener una manera mejor que el resto. El mediático líder Pablo Iglesias entendió desde el principio que con una hoz y un martillo en cada mano no iba a convencer a la gente de que era el más válido, pero sí explicándoles porqué estaban así de una manera sencilla. Mostrándoles el país de pandereta en el que viven, señalando a aquellos que no han mirado por el futuro mientras tenían llenos sus bolsillos (aunque ya sabemos que el tonto suele mirar al dedo). Pero en España, no todo es ‘Podemos’, los listos aparecen por doquier. No hay más que mirar hacia Cataluña, ahí no hace falta proponer soluciones reales, resulta mucho más fácil decir a los catalanes que los culpables de todo son otros.

RUMBO

Te puede gustar o no, pero los que vivimos en España estamos metidos de lleno en uno de esos periodos de inflexión que nos afectará en mayor o menor medida a todos.  Resulta relativamente fácil proponer caminos alternativos en momentos como el que vivimos ahora, caminos que eran impensables hace unos años. De momento, la voluntad de cambiar el rumbo (no sabemos si a mejor o peor) la tiene sólo ‘Podemos’ y parece que les gustaría ir a la izquierda. No me extrañaría que se asomaran nuevos líderes planteando un camino diferente a Iglesias, aunque también se puede seguir confiando en los de antes, esos sí que sabemos hacia dónde nos llevan.

esp

OPINIÓN

Yo aún no estoy verdaderamente convencido de que vayamos a cambiar el rumbo, a mi parecer seguiremos siendo junto a Portugal, Italia, Irlanda y Gracia (PIIGS) la mano de obra barata de Europa. No podía estar más al día el viejo refrán castellano: ‘el miedo guarda la viña’. Los medios de comunicación y su campaña de miedo al cambio son determinantes para que siga imperando el ‘aunque otros estén mal, a mí me da igual’. Pero si continúan aumentando ‘los que están mal’, quizá el miedo no sea suficiente. En ese caso, yo vería fundamental abogar por una mayor participación de la gente en la toma de decisiones concretas (la herramienta de internet es clave) y el establecimiento de unas renovadas leyes básicas que mejoren la convivencia de los 45 millones de españoles, la cual veo bastante desmejorada.

Deja un comentario