GRUPOS ECOLOGISTAS DE TODO EL MUNDO ACUDEN A LA CUMBRE SOCIAL POR EL CLIMA EN LA COMPLUTENSE

-Álvaro Escobedo- Las actividades aglutinadas en la Cumbre Social del Clima terminan hoy con una Asamblea abierta que hará balance del evento en la Universidad Complutense de Madrid. Esta reunión tendrá lugar en una carpa situada tras el edificio D de la Facultad de Filología y Filosofía, que junto con el Edificio Multiusos han acogido la mayoría de charlas y talleres. El paraguas que lanzó el llamamiento es 2020 Rebelión por el Clima, en el cual se enmarcan diversos grupos ecologistas, como Greenpeace o Fridays for Future. Hasta la fecha, han sido 920 asociaciones y sus subgrupos regionales quienes se han adscrito al manifiesto de apertura del evento.

«Hay charlas clásicas, espacios de debate habilitados, talleres creativos y cooperativos, espacios de reuniones para redes [de activistas]…». Así ha descrito el tipo de eventos que se han llevado a cabo Alfons Pérez, miembro del Observatori del Deute en la Globalització (Observatorio de la Deuda en la Globalización) y participante en el núcleo de la organización de la contracumbre en España.

Para contactar con los colectivos que querían participar, se puso a disposición de las organizaciones y los individuos un formulario de presentación de actividades. «Todo [el programa ha sido] levantado desde las actividades de la gente, de la heterogeneidad y diversidad de quienes presentan», cuenta el miembro del Observatori. También querían «mostrar la diversidad de la gente que se siente reconocida bajo el paraguas de la justicia climática».

Hay muchas razones para celebrar este evento. Para Celia Angulo, enlace de Extinction Rebellion Cantabria con la coordinación estatal, se lleva a cabo porque «no podemos confiar en una cumbre climática en la que se ven representadas las empresas, que buscan sus propios beneficios y no piensan en la solución de la crisis». Jairo Velásquez, fundador de Comunidad Hondureña en Madrid y ponente en una de las charlas celebradas, señala que se trata de  «visualizar la otra parte, la que no se habla en la cumbre oficial». «La lucha de la contracumbre es en las ideas», finiquita Erik Guerrero, del Frente Migrante y también ponente.

La conferencia de las partes (COP) iba a tener lugar en Chile, pero se traspasó a España «porque Piñera [el presidente chileno] no quería que se viese la masacre que estaba desatando contra el pueblo chileno», según Angulo.

La sociedad civil del país sudamericano llevaba once meses preparando la cumbre social cuando se anunció el traspaso mencionado, según dice Pérez. Lamenta la oportunidad que han perdido los pueblos indígenas para dar visibilidad a sus demandas, pero remarca el éxito de haber podido preparar el evento en cuatro semanas.

«La cumbre oficial se hace con mucho bolsillo y poco corazón y la nuestra es con poco bolsillo y mucho corazón», ha declarado. Precisamente en el corazón de la organización en España ha habido entre 40 y 50 personas, más «una nube de voluntarios» en puntos de información, funcionando como intérpretes, etc. Parte de estas personas han ayudado en cocina o en alojamiento, pues de las 800 personas que Pérez estima que han acudido diariamente, muchas no residen en Madrid.

La cumbre se dará por clausurada mañana, viernes 13, a las siete de la tarde en un acto en la sala Amazonas del Espacio de Convergencia, situado en la madrileña calle de Hortaleza.

Entre los asistentes contactados por este medio, tenemos diferentes impactos. Manuel Franco destaca el «despertar político brutal que estamos viviendo». Özdes, venido de Turquía, habla de unirse para que los políticos tomen medidas reales. Tanto João Taborda como Tatiana Almeida, portugueses, afirman que la contracumbre los ha animado a luchar, sobre todo en el ámbito local.

Por otro lado, si en vez de centrarnos en lo ocurrido, ponemos la mirada en el futuro, llama la atención la esperanza de Pérez, que reflexiona que «si esta cumbre puede contribuir a tejer esas redes formales e informales entre activistas y puede proyectar futuro común, creo que el trabajo de la cumbre social está más que justificado y más que cumplido».

Deja un comentario