Generación de los 70-I Jornadas Antiguos

Adrián Arozarena Pachón

El pasado Viernes día 8 de Abril no fue un día normal CMU Santa María de Europa, era la cuarta y última conferencia de las I Jornadas de Antiguos y para cerrar este ciclo de ponencias de ex colegiales tuvimos la inmensa fortuna de que viniera la Gloriosa Tuna del Europa en los años 70.

Roberto Clavero, Ángel Sustaeta, Crisanto Villacorta, Elías Rodríguez, Ángel Sánchez, Joaquín Plaza y José Luis Pozo vinieron desde distintos puntos de España para compartir con nosotros toda su experiencia laboral, contarnos alguna que otra anécdota de su estancia en el colegio y tras la ponencia deleitarnos con una gran actuación en el foro.

Roberto, licenciado en ingeniería mecánica, fue el primero en tomar la palabra. Nos contó como llego a Madrid a estudiar una de las cosas que le apasionaban desde pequeño y como los estudios le fueron bien pese a que se desarrolló como persona y como colegial mientras tanto realizando diferentes actividades dentro del Mayor como pudieran ser el puesto de decano o el haber ayudado en la publicación de la revista del colegio. Su salida al mundo laboral tuvo un punto de inflexión, él se encontraba en una consultora y veía que no tenía profundidad su trabajo. Fue entonces cuando encontró su novia profesional, Michelin la cual le ha acompañado hasta la actualidad. Vivió durante la dictadura franquista en el Mayor, donde como afirmó: “Vivíamos en España, que aún no tenía muchas de las libertades básicas, pero aquí dentro practicábamos la democracia interna, los trabajos en grupos y repartíamos responsabilidades.” El Santa y la tuna le llevaron a vivir situaciones que nunca hubiera imaginado en su vida, como la que estoy seguro que vivió el viernes en el salón de actos y después en el foro.

“El colegio me formó en dos cosas fundamentales: en sentido común y en factor humano” fue como comenzó Joaquín el recuerdo de sus años en el Mayor. En su salida al mundo laboral empezó trabajando en una empresa que como él mismo dijo le haría cambiar su mentalidad. Allí estuvo 10 años en los que logró expandir la empresa hasta convertirla en una multinacional. Cambió su primera empresa por un grupo privado muy diversificado y que ocupaba muchos sectores. Desde su experiencia nos recomendó a todos los allí presentes intentar empezar a trabajar antes de salir del colegio para así salir antes de la zona de confort y que no nos costase tanto la aclimatación a la nueva vida. Joaquín puede presumir de ser el primer y único jefe de la gloriosa tuna del Santa María de Europa.

El tercero en tomar la palabra fue Ángel, abogado de oficio y que lleva nada más y nada menos que 36 años en el puesto. Tras salir del colegio ingresó en la mili y después de haberla completado se planteó empezar a estudiar unas oposiciones, hasta que un amigo suyo hablando un día le dijo que estaba loco si hacía eso. Ángel lo pensó y vio que su amigo tenía razón por lo que inició su carrera de abogado yendo de despacho en despacho. Empezó en el oficio cuando aún no existía el divorcio en España. Quiso describir su profesión de la siguiente manera: “El trabajar de abogado es duro. El letrado siempre está sólo, aunque es libre siempre.”

Ángel Sustaeta tomó la palabra para contarnos como en su salida del colegio hacía el mundo laboral no fue difícil el encontrar trabajo debido a que en esa época no era tan complicado como en la actualidad. Actualmente sigue viviendo en Valencia donde se fue de joven después de haber opositado. Desde entonces lleva trabajando allí y siempre en la administración pública. Nos estuvo contando todas las ventajas y las desventajas de trabajar en la administración pública.

Fue turno para Crisanto, que nos contó cómo empezó a trabajar sin tener idea de qué era un avión. Su primer trabajo lo consiguió con un anuncio que encontró en un periódico. Su experiencia en todas las empresas le llevó a decirnos que hay que ser siempre una esponja y estar predispuesto a aprender. Creía que tras su paso por la universidad no tendría que estudiar más, pero en todas las empresas en las que ha estado ha tenido que formarse y aprender. De hecho, él es de los que piensa que el día a día en el trabajo siempre es mucho más difícil que en la universidad. De su etapa colegial nos relató cómo incluso lo habían llegado a expulsar. Define el Colegio Mayor como su santo en la vida real.

Después de Crisanto fue el turno de Elías de profesión arquitecto técnico o como él se definía: albañil con diploma. Empezó hablando del colegio, de donde él sacó todo lo bueno de su formación como persona y como trabajador. Nos dijo como éramos unos afortunados por tener la experiencia de vivir en un colegio Mayor, donde conoció a la Tuna los cuales le llevaron a conocer la cultura como afirmó. Nos dio el consejo de ser profesionales vayamos donde vayamos. En cuanto a su trabajo nos lo definió como uno de los trabajamos más bonitos que hay. Él ha llegado a cobrar en letras o a trabajar el día después de su boda e incluso lo habían despedido de una compañía de seguros por ideologías políticas.

“Sólo se progresa a base de tortazos, de equivocaciones por eso si de cada diez decisiones acertáis en tres es que vais por buen camino” es una de las ideas que dejo José Luis, el último en tomar la palabra, en su turno de ponencia. Su vida laboral se ha centrado siempre en dos grandes grupos. Pero como todo siempre hay un comienzo, el suyo fue en una pequeña oficina donde empezó a descubrir cosas que además le gustaban y le interesaban. Nos resaltó la importancia de adaptarnos y aprender la cultura de la empresa debido a que será algo que nos beneficiará. Ha hecho muchos cambios en su vida laboral y también ha tenido que viajar mucho. Antes de terminar su ponencia nos dio el consejo de que tengamos paciencia a la hora de buscar trabajo, a él también le costó y esto es parte de la vida.

Tras la conferencia hubo una cena para los ponentes en el foro, donde nuestros colegiales pudieron compartir momentos más cercanos con cada uno de ellos. Los había que preguntaban por consejos para la carrera y otros que les preguntaban sobre sus anécdotas colegiales.

Para finalizar la jornada, tuvimos la suerte de presenciar durante una hora un breve concierto de la tuna donde se entonó desde el himno del colegio hasta canciones que ellos cantaban en su tiempo.

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