ESPECIAL ELECCIONES: Análisis de las encuestas

-Álvaro Escobedo- La mayoría de las encuestas que se han ido publicando en medios de comunicación o redes sociales tienen un punto central en común: izquierda y derecha obtendrán un número de escaños parecido al 28A; el bloqueo persiste. La notable excepción es la del Centro de Investigaciones Sociológicas, dirigido por el socialista José Félix Tezanos. Su sondeo da un empujón a la izquierda, que supera la mayoría absoluta en el más optimista de los casos.

Comenzaremos este análisis con cuál ha sido la tendencia de estos últimos meses, y pasaremos luego a analizar una encuesta promedio.

Tras una gran subida después de las elecciones de abril, el PSOE ha ido a la baja hasta situarse en una intención de voto inferior al de los pasados comicios. Su penalización puede venir del poco calado de su discurso de culpar a Podemos. La continua presentación de trabas más el «no poder dormir tranquilo [si Unidas Podemos entraba en el gobierno]» ha servido de munición electoral para los morados, que incluso han rodado un spot de campaña con el lema «Quien tiene que dormir bien eres tú».

La moderación siempre ha combinado bien con el azul, y el Partido Popular está cosechando los redaños electorales de la barba de moderado de Pablo Casado, el giro al centro del partido y su dureza contra Vox.

La formación morada apenas baja en intención de voto, convirtiéndose en el partido más estable en las encuestas desde el 28A. Los motivos ya mencionados, además de su coherencia en las negociaciones y el paso al costado que dio Iglesias durante estas permite que salgan poco perjudicados, según este promedio.

Los ultraderechistas son quienes más suben, junto al PP. Se sitúan a dos décimas en intención de voto de Unidas Podemos, pero su mayor presencia en zonas rurales les daría más escaños, según encuestas que veremos a continuación. A su discurso estándar hay que añadirle la popularidad que tiene entre algunos sectores conservadores de la población una respuesta mucho más dura a las protestas en Catalunya.

El gran perjudicado por la repetición electoral es el partido que dirige Albert Rivera. Los respectivos giros al centro del PP y PSOE, unidos a la incapacidad del líder de Ciudadanos de conseguir titulares serios, comen su base de votantes. Ha perdido visibilidad en favor de los populares en uno de sus puntos más fuertes: el conflicto catalán.

Por último, está el recién llegado: Más País. Como suele pasar si nos fijamos en ejemplos como Podemos o Vox, los números se han desinflado un poco tras un boom inicial. Las críticas por ser «el partido de Errejón» (cuando se quejaban del personalismo de Podemos) o el no tener programa hasta muy pasada su presentación a las generales les han pasado factura. El presentarse en pocas provincias no justifica su poca intención de voto, pues Esquerra Republicana de Catalunya obtuvo el 3,9 % de los votos presentándose en las cuatro provincias catalanas. Más País conseguiría el 4,1 % presentándose en 17 provincias, aunque recibiría menos de los 15 escaños de ERC por la circunscripción provincial.

Para entender posibles escenarios postelectorales, analizaremos una encuesta promedio, es decir, que no se diferencia en mucho de los resultados de otros sondeos. También hablaremos del caso del CIS.

A primera vista constatamos tres hechos: los bloques apenas se mueven, Vox casi duplica escaños y Ciudadanos se da un batacazo electoral. La opción más probable de este resultado es una gran coalición PSOE-PP. Otra opción sería que, ante la perspectiva de unas terceras elecciones y una posible victoria conservadora, los nacionalistas dieran su abstención a un gobierno PSOE-Podemos-Más País.

La encuesta del Centro de Investigaciones Sociológicas es la excepción a la norma del resto de sondeos. El PSOE subiría espectacularmente, Podemos se mantendría, Ciudadanos mantendría su desplome en unos niveles moderados, el PP subiría un poco y Vox no solo no aumentaría su presencia parlamentaria, sino que podría perder hasta 10 de sus 24 escaños. Claro que se realizó el día antes de iniciarse las protestas en Catalunya por la sentencia del procés.

Ante estas enormes diferencias con el promedio de encuestas, hay que decir en defensa del CIS que fueron los más acertados en las pasadas elecciones. Sin embargo, esta institución bajo la dirección de Tezanos ha tendido a sobreestimar las opciones de Podemos, y a puntuar por lo bajo a la derecha, como se ve en los siguientes ejemplos:

Con todo, si asumimos que el escenario presentado por el CIS es correcto, Sánchez podría sumar cómodamente con Casado, Iglesias o Rivera sin necesidad de pactar con los nacionalistas. En este caso es difícil saber cuál sería su opción, pero la postura de los socialistas durante esta campaña e incluso durante el debate a 7 del viernes pasado indica como más probable la gran coalición PP-PSOE. ¿Será coherente Pedro Sánchez con su «no es no» de unos años y preferirá un gobierno de izquierdas, o se posicionará con Casado con la justificación de dar una solución de Estado al conflicto catalán?

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