El sabor de Turquía en pleno Chamberí

-Guille Suárez- Hace ya más de 7 años que visité Turquía y me enamoré de ese país. Desde entonces estuve buscando algún restaurante de comida turca a la altura de lo que probé en mi visita, y aunque me costó encontrarlo, el resultado fue muy satisfactorio.

A unos 10 minutos andando del Colegio, en mitad de la calle Bravo Murillo, se ubica el acogedor restaurante Sumer. El local es muy pequeño, pero cuenta con una terraza bastante grande para cuando el tiempo acompañe, además de contar con la posibilidad de pedir la comida para llevar. 

La oferta de comida es muy variada, la carta es bastante extensa y los precios son, por lo general, bastante asequibles. La mayor parte de los platos son típicos de la cocina turca, pero también cuentan con otros platos de otras zonas mediterráneas. Para empezar, los clásicos por excelencia de la gastronomía turca, los döner o durum kebab, que además pueden pedirse vegetales o con falafel, no tienen comparación con los que puedas encontrar en los kebabs de barrio. La calidad de la carne, tanto como del resto de ingredientes, es muy superior, y sin que exista ninguna diferencia llamativa en cuanto al precio con otros establecimientos.

Otro de los platos estrella, es la pizza turca o pide. Básicamente es una especie de pizza con forma de canoa, y con diferentes ingredientes. La pide kebab, con carne de kebab está bastante bien, aunque me decantaría por la pide vegetal, hecha con queso y verduras braseadas. Sin embargo, la oferta del establecimiento también incluye pizzas normales, más baratas y más abundantes, también con diferentes ingredientes. Tanto los pides como las pizzas son totalmente caseras, y son una opción a tener muy en cuenta.

Si se prefiere, se pueden pedir diversas raciones de una larga lista de platos típicos de Turquía, como pueden ser el falafel que, además es su especialidad, o el hummus, los cuales además son vegetarianos. La carta también incluye diversos platos principales típicos, como el pincho de Adana, hecho con carne braseada y especias, pero su precio es ya más elevado. 

Para los amantes de la cerveza, en el Sumer también podrán probar la cerveza turca Efes, rubia, de baja graduación y con un sabor suave. A pesar de que mis preferencias en cuanto a cerveza vayan más hacia la tostada de alta graduación, la cerveza Efes es una de mis favoritas, si bien el problema en este caso es el precio, y es que al tener que importar la cerveza desde Turquía, se dispara hasta los 3,50€. Cabe también tener en cuenta que muchas veces se agota, pero también disponen de cerveza Mahou tanto de botella como de caña.

Finalmente, cabe mencionar los postres. Generalmente, en los países de Oriente Medio y del norte de África tienen una afición desmesurada por lo dulce, y eso se aprecia en su repostería. La carta cuenta con algunos de los postres típicos del país, pero aviso que son MUY dulces. El más clásico es la baklava, que es una especie de hojaldre cubierto de pistacho dulce.

Sin duda el Sumer ofrece todo lo que pueda exigir un amante de la gastronomía turca, y más que suficiente para cualquier persona que desee conocer la cocina de algún país nuevo. Como alguien que acude con relativa frecuencia al sitio, no puedo hacer otra cosa que recomendarlo. El personal es muy amable, la comida está muy bien, y la relación calidad precio es extraordinaria, especialmente al estar en plena calle Bravo Murillo. Tanto la calidad como la cercanía, hacen que este restaurante sea una visita obligatoria o, al menos, una alternativa muy a tener en cuenta con respecto al campero.

Deja un comentario