El negocio del deporte rey

-Irati Bartolomé.-

¿Qué es el fútbol? Según la Real Academia Española, el fútbol es un juego entre dos equipos de once jugadores cada uno, cuyo objetivo es hacer entrar en la portería contraria un balón que no puede ser tocado con las manos ni con los brazos, salvo por el portero en su área de meta.

Pero en estos tiempos que corren, el futbol se ha convertido, cada vez más, en un negocio mundial en el que los países han sido reemplazados por fondos de inversión que compran clubes “galácticos’’, moviendo cifras enormes para conseguir, con la excusa de los trofeos y jugadores franquicia, un reconocimiento como marca a escala mundial. De esta forma, los grandes clubes tratan de acaparar a los astros con todos sus recursos disponibles. Quizás el ejemplo más indecente lo ha protagonizado este verano la política de fichajes del Paris Saint Germain. Aunque nada debería de extrañarnos en un mundo donde la ley de la oferta y la demanda parece gobernarlo todo.

De esta forma, en la última década el negocio del futbol se ha convertido en una gran burbuja especulativa que más allá de maquillajes, está cada vez más descontrolado, batiendo temporada tras temporada los récords de inversión en fichajes y sueldos, en una espiral creciente que no parece tener fin. Solo entre las cinco ligas más grandes de Europa el gasto total en el mercado de fichajes este verano ha sido de más de 4.600 millones de euros. Hace falta una enciclopedia para clasificar todas las actividades criminales de la FIFA y solo es la cabeza que vemos de un mundo corrupto.

Cuando era pequeña, muchas veces dudaba en la existencia de Los Reyes Magos porque escuchaba o veía cosas que no me cuadraban, pero siempre decidía cerrar los ojos, taparme los oídos y seguir creyendo, al menos una Navidad más.

En este punto es donde estamos con el fútbol. La mejor garantía de la que gozan los ladrones del deporte rey para preservar su impunidad es el instinto evasivo que tenemos para mirar para otro lado. Y es que uno crece, se hace mayor, y se da cuenta de quienes son Los reyes Magos, pero sigue queriendo creer, aunque sepa la verdad. Pero a los que siguen equipos día y noche sin descanso y ya tienen como hobbie disfrutar de la función en directo, cada día tienen que hacer más esfuerzo para mantener esa inocente credulidad.

Nos lo ponen difícil a las millones de personas que hemos descubierto en el fútbol la gran diversión, pero llegada la hora de la verdad, seguimos siendo cómplices del secretismo que permite que los amos roben con impunidad. Antes, las estrellas vendían su imagen o generaban dinero dentro del campo. Las estrellas de ahora venden su imagen y generan dinero fuera del campo.

Empieza la nueva temporada, vuelve la ilusión y los locos de este deporte aparecen. Para los forofos, el fútbol vale más que la justicia.

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