El Escándalo De Harvey Weinstein: Más Casos De Abusos Estallan En La Industria

-Carmen Rodriguez- Cara Delavigne, Gwyneth Paltrow, Ashley Judd, Léa Seydoux, Mira Sorvino, Heather Graham, Angelina Jolie… Lo que podría parecer el reparto soñado para una superproducción es, en realidad, parte del grupo de actrices y modelos que han plantado cara a Harvey Weinstein al denunciar públicamente el acoso que han sufrido por el productor.

 

Weinstein, que ha negado todas las acusaciones, se enfrenta a las graves consecuencias de varias décadas de supuestos actos delictivos y de abuso. Por un lado, la policía británica y estadounidense ha abierto investigaciones formales a raíz de los cargos. La primera analiza información sobre un suceso que se remonta a la década de los ochenta, mientras que la segunda reabrirá investigaciones del 2004 que en su día fueron archivadas.

 

Por otro lado, a medida que va creciendo el número de actrices que denuncian haber sido objeto del acoso del productor, también se amplía la indignación de Hollywood, que, en estos momentos, repudia casi sin fisuras el comportamiento de Weinstein.

 

Su antiguo amigo, Quentin Tarantino, se ha pronunciado tras la polémica , y no ha sido el único: “estoy profundamente decepcionado conmigo mismo por no haberme dado cuenta de estas devastadoras experiencias de acoso sexual y abusos”, reconoció Gosling. Su aparente ingenuidad contrasta con quienes afirman que la magnitud del acoso de Weinstein era tal que se consideraba un secreto a voces en la industria. Y, lo peor, que no se trata de un caso aislado. “Desearía que las horribles historias que leo sobre Harvey Weinstein fueran un fenómeno aislado en nuestra sociedad, pero no es así. No deberíamos ser tan ingenuos de pensar que este tipo de comportamiento ocurre solo en Hollywood”, declaró la modelo Heidi Klum. A ella se añaden otras voces que reclaman poner el foco también sobre los cómplices necesarios con los que contó el productor.

 

Según los relatos que han salido a la luz en los últimos días, Weinstein conseguía, generalmente a través de sus asistente, citarse a solas con las actrices o modelos, a veces ya en una posición consolidada en su carrera, otras en sus inicios. A estas últimas les prometía éxito y fama, mientras que a las primeras las amenazaba con arruinarlas si no se plegaban a sus deseos. Estas demandas iban desde pedir un masaje, tener relaciones sexuales o que lo contemplasen mientras se masturbaba.

 

Otras consecuencias no se han hecho esperar, su propia empresa, The Weinstein Company, ha cancelado su contrato, y tras el escándalo, la industria entera, con impacto internacional, se está pronunciando y denunciando lo que parece el lado machista de una industria que mueve millones en todo el mundo.

 

En España, la Unión de Actores denuncia que muchas actrices viven en “una cárcel de miedo y silencio”, mientras sus compañeros miran para otro lado porque nadie quiere problemas. “Eso las deja aisladas. Solas. Así es muy difícil atreverse a denunciar”, asegura Berta Ojea, actriz y secretaria de Igualdad de la asociación.

 

Además, la Asociación de Mujeres Cineastas y Audiovisuales (CIMA), que reúne a 300 mujeres del sector, ya ha anunciado una reunión urgente de sus asociadas para analizar las últimas revelaciones y tomar una postura común para proteger a las actrices y prevenir nuevos casos. El tsunami de denuncias de mujeres víctimas de abusos sexuales no cesa en todo el mundo. La artista californiana Marianne Barnard ha acusado a Roman Polanski de abusar sexualmente de ella cuando tenía diez años de edad, en 1975. Barnard declaró a The Sun que el cineasta polaco le pidió que posara desnuda para una sesión fotográfica en una playa de California. Es la quinta denuncia por abusos contra Polanski.

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