El 15 de la carabela navega a cuartos

Como la mayoría de los nuevos colegiales, descubrí el rugby cuando llegué al Santa. Cuando por primera vez vi un balón en manos de Balbu y Lerchundi me  sorprendí ante lo difícil que es pasarlo. Sufrí los primeros placajes a manos de bestias como Lafu o Matos. Yo también cantaba el himno de rugby sin saber lo que era una melé, una touche o un maul. Yo también me despellejé las rodillas en Cantarranas. Yo también deseaba no ser nuevo cuando Hak nos mandaba llevar la bolsa de las equipaciones o ir a recoger el euro del tercer tiempo. Yo también he perdido clases y me he lesionado.  Yo también me “acojoné” al ver a los 15 animales contra los que jugaría mi primer partido.

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Cuando vi a esos animales también me miré y miré a mi equipo y no sé si por los nervios del momento, porque estaba acostumbrado a verlos a diario o porque verdaderamente era así, me pareció que éramos unos esmirriados en comparación. Sin embargo, nos llevásemos mejor o peor, fueses de primero, segundo o tercero, tuvieses los gemelos de Lerchundi o los de Flipi, todos estábamos dispuestos a dar la cara por el que teníamos al lado y por el cole. Tras un partido muy igualado en el que fui de aquí para allá, donde me mandaban, porque no me enteré de mucho, la verdad, perdimos de 7 e hicimos el paseíllo al Mendel. Finalmente nos 1398525_10152014489518979_823600929_oabrazamos frente a nuestra afición, la mejor de los colegios mayores, y cantamos el himno. En ese momento no importaban los golpes recibidos, no importaba la derrota, no importaba que te hubieras enfadado con otro nuevo el día anterior, en ese momento éramos una piña, una familia. Así, descubrí que el rugby era mucho más que sufrir. Después vino el tercer tiempo pero eso mejor que os lo cuente Germán.

Este año os hemos intentado transmitir a los nuevos y nuevas nuestra pasión por este deporte. ¿Recordáis el primer entrenamiento en el parque del oeste? ¿El torneo del Cisneros? ¿El primer partido contra el Johnny? ¿Los tajazos de los terceros tiempos? ¿La cena en La Llama? Si no lo recordáis es porque no habéis estado, porque esas experiencias no se olvidan y os aconsejo que no las dejéis pasar. Porque gracias a ese pequeño sacrificio para ir ese domingo a cantarranas, para pagar ese euro, para saltárselas y estar en ese tercer tiempo, para ir al central a ver ese partido podremos ganar, y no se trata sólo de ganar partidos.

No debemos acostumbrarnos a que todos los años tengamos equipaciones nuevas, la incorporación de un Oso o que los dos equipos pasen a cuartos de final. Ahora que tenemos el viento a favor no podemos dejar de remar para que el 15 y el 7 de la carabela sigan navegando.

Me gustaría agradecer en nombre del equipo el apoyo de la afición, las crónicas, de J. Matute, F. Cristina y B. Galiano, el compromiso de los excolegiales y los carteles de Abel y Yaguito. Esperamos que todo el cole venga a apoyarnos el día 18 a las chicas y el 19 a los chicos.

DIEGO VALCARCE ALBA

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