Diario de una menduca 2. Norte de Argentina

Hola parcesss, al habla la reportera expatriada, en el artículo de hoy os vengo a contar como es un poco el norte de Argentina. Hace ya casi un mes me fui de viaje a la provincia de Salta y a la de Jujuy, las últimas provincias antes de llegar a Bolivia.

Las mejores compañías para volar son Flybondi y Jetsmart, son bastante baratas contando con que irte al Norte de Argentina es casi como irte a Dinamarca desde España.  El vuelo nos costó como unos 60 euros, incluía una mochila “de clase” aunque aquí hacen la vista gorda con todo y te dejan pasar mochilas con las medidas que quieras sin pagar más .

En Salta estuvimos tres noches, no es necesario pasar muchas más para ver todo. Dedicamos algo más de medio día para subir al cerro San Bernardo y visitar la plaza y la catedral, que es rosita por fuera.

Al día siguiente y tras ir a una agencia de viajes nos pasaron a buscar y pusimos rumbo a Cachi, un pueblo en los Andes que está rodeado del parque natural de los Cardones , repletito de cactus de más de 3 metros. Con una traffic subes hasta los 3000 metros, recorriendo grandes explanadas de prados con llamas y guanacos.

Al día siguiente y con la misma agencia fuimos a Cafayate, otro pueblo a unos 120 km. Esta excursión no tiene nada que ver con la otra puesto que las formaciones y los paisajes que ves son de tonos rojizos, rosados y marrones; formaciones rocosas rebuscadas producto de la erosión del agua. Para mí, la mejor parada en esta excursión es la que se hace en el Anfiteatro, una cavidad en un barranco que tiene la forma de anfiteatro natural y la misma capacidad auditiva, si vas, lo más seguro es que alguien esté tocando algún instrumento.

Ambas excursiones nos costaron 1800 pesos que viene a ser como unos 28 euros. Después de haber conocido Salta, pusimos rumbo a nuestro siguiente “campo base”, esta vez sería Tilcara, un pueblito de Jujuy que se encuentra en la Quebrada de Humauca.

Llegamos el lunes por la mañana y aprovechamos que era gratis para visitar Pukara, un poblado precolombino que puede encontrarse en Tilcara, está algo escondido pero merece la pena visitarlo.

Al día siguiente fuimos a Purmamarca, el pueblo cercano a Tilcara (como a 40 minutos, el boleto de micro cuesta 80 pesos, menos de 2 euros) que alberga el cerro de los 7 colores. Es lo único que tiene el pueblo  además del mercado con todas las artesanías propias de esta zona así que si vas, lo mejor es darle la vuelta al cerro para que puedas ver todos sus colores.  Desde Purmamarca alquilamos una traffic y pusimos rumbo a las salinas, que están como a una hora y media o así. La carretera llega a los 3500 metros de altura así que es aconsejable que lleves hojas de coca o caramelos de la misma planta, por si te da el mal de altura, aunque en mi caso no tuve que recurrir a nada de eso. Ya en las salinas se puede contratar a un guía de la región que te explica un poco el proceso y te adentra en los ojos del salar, unas lagunas que se encuentran en el interior de las salinas donde el agua no se evapora ni cristaliza. Esta excursión incluyendo al guía sale a 600 pesos argentinos.

Solo nos quedaba ya un día por el norte así que decidimos visitar Iruya, un pueblo escondido entre montañas. Se averió el micro nada más salir de la estación y pese a tardar más de una hora, el conductor supo arreglarlo. Veréis que todo funciona un poco por azar, los autobuses dejan bastante que desear y muchas veces las compañías venden más boletos de los que deberían así si quieres llegar a un sitio, ten por seguro que llegarás tarde por lo menos 1 hora, sal con tiempo y tomatelo con calma, estás de vacaciones y en Argentina, no puedes pedir que todo funcione bien a la primera. Iruya puede ser el pueblo con menos influencia exterior que hayamos visto, parece que el tiempo no pasa salvo por la cantidad de turistas que llegan cada día; recomiendo quedarte un día a dormir para visitar y hacer alguna ruta andando a un pueblo cercano, quizás fue lo que nos faltó a nosotros.

Bueno chiques, esto es todo. Os tiro un dato que igual os resulta interesante: En Argentina durante el virreinato de la Plata se llevaron a cabo las conocidas como “Campañas del desierto”, básicamente aniquilaron a  todos los indígenas para repoblar x zonas, entre ellas Mendoza.  Cuando vas al norte te das cuenta de que la gente tiene rasgos precolombinos, son morenos de piel, cabello negro etc no como en Buenos Aires, Córdoba, Mendoza etc donde cualquiera parece europeo. Esto ocurre porque precisamente las zonas del Norte, fueron las pocas zonas que se libraron de esta masacre, de las campañas del desierto.

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