Día de la Mujer

-Cristina Salvat-

Es una niña. Queremos creer que, hoy en día, esa niña tendrá mejor calidad de vida que sus antepasadas, más posibilidades de formación y de ascenso social. Y eso, no podemos negar que es cierto pero…¿Qué le espera realmente a esa niña?

Si nace en uno de los llamados países en vías de desarrollo, esa frase irá acompañada de desilusión por parte de la familia que la recibirá. Supondrá una “carga” para ellos de la que tratarán de sacar el máximo beneficio económico posible. Probablemente, casándola con un hombre que le doble la edad cuando ella todavía sea una niña y desentendiéndose de ella lo antes posible.

Sin embargo, será esa “carga” la que se levante todas las mañanas y recorra kilómetros para llevar agua potable a casa, será esa “carga” la que trabajará sobreexplotada para lograr algo de dinero para su familia y, además, será la primera en levantarse todas las mañanas y la última en acostarse todas las noches. Será ella la que se encargará de criar a todos los hijos que tenga o que sea obligada a tener. Será esa “carga” la que no parará ni un instante, la que hará frente a todas las trabas que la sociedad en la que le ha tocado vivir le irá poniendo y, cada vez más habitualmente, será esa “carga” la que decida transformarse en una carga molesta que se levante y reivindique sus derechos como Ser Humano y la igualdad como mujer. Como en su día nos demostró Malala Yousafzai, activista pakistaní que tuvo el valor de plantar cara a las estrictas leyes marcadas por los talibanes, o Naima Gebril, la primera magistrada libia y la primera mujer que entró en el Ministerio de Justicia de este país que solo son dos ejemplos de los muchos que empiezan a aparecer.

 

Puede que esa niña tenga más suerte, y esta frase sea recibida por una familia perteneciente a los países desarrollados. Entonces es probable que no sea considerada una carga, pero sí que vendrá a un mundo en el que estará marcada por sus curvas, su maternidad y la historia.

También tendrá que luchar por tratar de hacer cada vez más pequeña la brecha existente a la hora de hablar de sexos. Tendrá que luchar para que cada vez haya que sentirse menos valiente al volver sola a casa de noche, menos valiente y más libre. Tendrá que luchar por lograr el puesto de trabajo que merece, independientemente de que tenga que hacer una pausa de X meses por haber sido madre, tendrá que luchar porque su salario sea el mismo que el de sus compañeros varones pues, al ritmo que vamos, aún faltan 169 años para que se igualen los salarios en ambos sexos.

Esa niña seguramente, tendrá una conocida o incluso será ella misma la que caiga en el maltrato.Entonces, tendrá que luchar cada mañana por levantarse y buscar soluciones ante la aún escasa ayuda que se presta. Tendrá que luchar por recordarse a sí misma que puede con ello pero que, sobre todo, puede acabar con ello. Ya han sido 17, 17 las mujeres a las que se les han cortado las alas antes de tiempo y sólo llevamos 3 meses de este año.

Tendrá que soportar que, aún en el s. XXI, siga escuchando comentarios fuera de lugar, siga recibiendo miradas que ni siquiera tratan de pasar desapercibidas. Pero también podrá ser capaz de demostrar lo que todas las mujeres valemos: Porque hemos sido capaces de suplir a los hombres en puestos de trabajo que se consideraban exclusivos para ellos, hemos sido capaces de lograr nuestro derecho a votos, hemos sido capaces de gobernar países, hemos sido capaces de hacer historia en la ciencia y seremos capaces de lograr la igualdad que tanto merecemos y que ni siquiera tendríamos que estar pidiendo este 8 de Marzo.

 

El C.M.U. Sta. María de Europa así como este medio no se hacen responsables de las opiniones de sus colegiales.

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