Del salario mínimo al desempleo

-Pedro Aguado-

Del salario mínimo al desempleo

El salario mínimo ínterprofesional es un tema muy recurrente y que suele ser utilizado por todos o casi todos nuestros políticos para ganar votos. Sin embargo, no se pelean por ver quién es el que lo baja más, sino por ver quién lo sube más. Ojalá algún día entienda en qué beneficia eso económicamente hablando.

Para empezar, el salario es el precio del factor trabajo, es decir, es lo que un empresario gasta en un factor de producción, y por ello el precio no lo puede marcar ni el burócrata de turno ni un dictador económico, sobre todo porque la producción de dicho factor rara vez va a ser constante en todas las empresas o en cada empresa particular. Ante esto, muchos se pueden preguntar atónitos ¿Y quién lo fija? La respuesta es muy simple, lo fija el mercado, es decir, las partes contratantes: tanto el empresario como el empleador, ya que en última instancia ellos son las personas a las que les afecta, y no a nadie más. De este modo, el precio de este factor va a ser variable en función de cada trabajo, ya que obviamente no va a cobrar lo mismo el arquitecto que diseña casas en un momento en el que se venden muchas casas que alguien que trabaje en un sector en el que hay mucha oferta y el valor añadido del producto sea reducido. El salario irá en función de la productividad.

Pues bien, una vez hecho este análisis se observa de manera clara que este salario mínimo es un desincentivo hacia el capitalista de turno para contratar, ya que valientemente pone en riesgo su capital para intentar crear una empresa, y cuando esté la ponga en funcionamiento ya de por sí debe asumir numerosos costes elevados: Alquiler del bajo, instalación, cumplir los reglamentos establecidos de medio ambiente y de seguridad, pagar a sus proveedores, etc. Si además de todo esto, le dices que desde el principio va a tener que pagar sueldos de 900 o 1000 euros mensuales como proponen partidos como IU o Podemos, pues directamente les dificultas la existencia. No olvidemos nunca que el trabajo lo crean las empresas y no “papá Estado”.

Siendo más específicos, en España el salario mínimo es perjudicial para la creación de empleo porque: Primero, el empresario deberá desembolsar 645 euros mensuales durante 14 meses (9.030 euros anuales) a cambio de 11 meses de trabajo (debido a las vacaciones). Segundo, porque un 30% del coste laboral no está incluido en el salario bruto que percibe el trabajador: en concreto, la contribución a la Seguridad Social a cargo del empresario. Y tercero, porque también deben cubrirse otros costes asociados a lacontratación por mucho que representen un importe mucho menor que los anteriores (indemnización por despido, costes de transacción o coste del capital).

Hay muchos que frente a esto pueden pensar: es inhumano permitir que alguien cobre un sueldo que le imposibilite vivir con unos mínimos. Es más, a nadie le gustaría pasar por esa situación. Sin embargo, dejando a un lado la productividad del empleo, no solo está ese trabajador que cobra un salario de miseria al que le cuesta llegar a fin de mes, sino que también está el empresario que forma su tienda recién nacida con una capacidad productiva muy limitada y donde, como es normal, los ingresos iniciales son reducidos. De esta forma, lo que hay que hacer es dejar a las empresas vivir y no torpedear su capacidad de crecimiento, ya que cuanta más facilidad tengan las empresas para crecer, más grandes podrán llegar a ser y más se incrementarán los sueldos. Sin empresarlkjios no hay trabajadores, por lo que no les hagamos la vida imposible.

Por ello mismo, aumentar este impedimento lo único que puede provocar es una subida del paro a medio y largo plazo, y esto es innegable. Todo el que produzca por debajodel mínimo que ha fijado el político de turno queda o desempleado o en la economía sumergida. Es tan fácil comprobarlo como si lo subimos hoy a 3000€, pues las empresas se pelearían por ver quien cierra antes, ya que, mal que nos pese, las empresas no tienen dinero infinito y cuanto más regulaciones les pongamos, más paro habrá. Suiza es un país que implantó medidas liberales y actualmente tiene el mayor sueldo medio y PIB per capita de toda Europa y no ha tenido salario mínimo NUNCA, siendo de más de 7000€ mensuales. ¿Casualidad?

El salario mínimo es igual a desempleo, y obviamente eso no es lo que queremos. Por ello, lo conveniente sería mantenerlo en niveles muy bajos pero tampoco eliminarlo para que la opinión pública española, que ante estas medidas liberales suele salir a la calle a reclamar derechos (y no a reclamar un trabajo), no se nos venga encima.

 

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