Debate Global Sobre El Cannabis Debido A Su Posible Legalización En México

—Máximo Simancas—

Este miércoles 4 de noviembre, la Suprema Corte de la Justicia de la Nación de México ha dado un primer paso en la legalización de la marihuana con fines lúdicos: aunque no se permite el comercio con esta planta, se ha autorizado su consumo sin ánimo de lucro a cuatro personas. Sin embargo, el proceso sigue siendo largo, como pueden constatar los integrantes de la Sociedad Mexicana de Autoconsumo Responsable y Tolerante que han recibido permiso legal para cultivarla. Ellos han tenido que esperar más de un año para poder dedicarse a esta actividad, y podría llevar incluso más tiempo a otras personas.
Esta noticia ha reavivado un debate ya existente sobre la legalización o no de esta sustancia, y no podemos evitar recordar casos recientes como el de Uruguay, donde el principal argumento para permitir su cultivo fue la lucha contra el narcotráfico. Según José Mujica, el entonces presidente de este país, las medidas punitivas no han surtido efecto contra este mal, y se deben implantar leyes que permitan un mercado legal y reduzcan el poder de las mafias. Ese es el argumento que esgrimen muchos de los defensores de esta medida en México, un Estado en el que el gran poder acumulado por los narcotraficantes es indiscutible. Otra ventaja es el beneficio que eso supondría para las arcas públicas: Holanda, un país conocido por su tolerancia al cannabis, recauda 400 millones de euros anuales por impuestos sobre este producto.
Por otra parte, también hay poderosos argumentos en contra. Entre ellos destaca el de aquellos críticos que piensan que las grandes empresas están buscando extenderse a este nuevo mercado para poder crear un monopolio o un oligopolio. Los que defienden esta posición se basan en el apoyo que magnates como George Soros o David Rockefeller dieron al dirigente de Uruguay cuando propuso la despenalización de este cultivo. Encontramos casos como el de Don Wirtshafter, defensor de la legalización de la marihuana durante décadas, que rechazó la propuesta para llevar a cabo este proceso en el estado de Ohio por temer que empresarios oportunistas pudieran tratar de apoderarse de toda la producción. Su historia se recoge en el New York Times.
Los políticos también se han pronunciado al respecto. Peña Nieto, presidente de México, ha expresado su desacuerdo personal con la Corte, pero el año pasado ya hizo declaraciones en las que admitía que la política prohibicionista había fracasado en reducir el cultivo y el consumo de marihuana. Sin embargo, no ha hablado de una legalización completa del cannabis en un país donde el 70% de la población rechaza su uso recreativo. En España, Podemos y Ciudadanos abogan por la despenalización de esta droga, mientras que el PSOE solo acepta abrir un debate y el PP rechaza estas medidas, como ha demostrado al oponerse en Euskadi a la regulación de los clubes de consumo.
En definitiva, se trata de un tema polémico y complejo con distintas posturas enfrentadas que no se cerrará en las próximas semanas y sobre el que volveremos a oír hablar con casi total seguridad.

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