CONTROVERSIA SOBRE LA “CUESTIÓN FRANCO”

-Félix Núñez Ruiz- 

Tras la reunión entre el Secretario de Estado del Vaticano y la Vicepresidenta del Gobierno, se desmiente que llegaran a un acuerdo para evitar el traslado de los restos del dictador a la catedral de La Almudena

El lunes 29 de octubre, la Vicepresidenta del Gobierno de España, Carmen Calvo, se reunió con Pietro Parolin, Secretario de Estado de la Santa Sede, con el objetivo de tratar diversos asuntos concernientes a la actividad de la Iglesia Católica en España, algunos tan escabrosos como los abusos sexuales cometidos contra menores, en relación a la necesidad de ampliar la edad a la que comienza a prescribir dicho delito, planteando a su vez la posibilidad de que éste no prescriba.

No obstante, el principal asunto tratado fue la posibilidad de que los restos del dictador Francisco Franco fuesen trasladados desde el Valle de los Caídos a la madrileña catedral de La Almudena, posibilidad que suscitado tanto a nivel social como a nivel político un acalorado debate. Dicha posibilidad se basa en el hecho de que en la cripta de esta catedral la familia Franco tiene un capilla privada, en la cual yacen algunos de sus miembros, entre ellos la hija del dictador, Carmen Franco, fallecida el 29 de diciembre del pasado año. Debido a que esta capilla es de propiedad privada de los Franco, el propio arzobispo de Madrid, Carlos Osoro, ha afirmado que no es posible evitar que la familia inhume sus restos en este lugar. A este respecto, tras la reunión Carmen Calvo declaró que se había llegado a la resolución de que la Iglesia Católica y el Estado Español colaborarían en que los restos de Franco no fuesen trasladados a dicha ubicación, para evitar que se convirtiera en un lugar de culto de su figura.

A pesar de ello, al día siguiente, martes 30 de octubre, el Portavoz del Vaticano, Greg Burke, desmintió esto, afirmando que durante la reunión Parolin no se mostró en contra de la exhumación de los restos de Franco, pero que en ningún momento se pronunció sobre la cripta de la catedral de La Almudena como posible nueva ubicación, además de insistir en que se trata de un asunto interno del Gobierno de España que debe tratar con la familia Franco. De acuerdo con las opiniones de expertos en relaciones con el Vaticano, como Francisco Vázquez, embajador en la Santa Sede durante el gobierno socialista de Zapatero, es muy inusual que el Vaticano emita un comunicado retractándose de una entrevista oficial, lo cual ha llevado a poner en la mesa por parte de algunos diputados del grupo socialista la supuesta imprudencia de la Vicepresidenta.

La ley de Memoria Histórica, aprobada en 2007, tampoco consigue arrojar luz a este asunto, ya que en sus artículos 15 y 16, tan sólo establece “la retirada de escudos, insignias, placas… conmemorativas de la sublevación militar, la Guerra Civil y la represión de la dictadura”, así como evitar la exaltación de la figura del dictador en el Valle de los Caídos.

Es éste, por tanto, un asunto que ha suscitado graves conflictos y que, a pesar de la promesa de la Vicepresidencia del Gobierno de exhumar los restos de Franco antes del próximo 6 de diciembre, no presenta un solución definitiva a corto plazo.

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