Café filosófico ¿Eres realmente libre?

— SERGIO VEGA —

Tuve la suerte de asistir al último café filosófico realizado en la Metalibrería, la librería de Filosofía y ensayo cercana al colegio, en Joaquín María López 29. Era el segundo café filosófico a cargo del profesor Jawara Sanford, de la sección en Madrid de Saint Louis University.

El primer café fue sobre el aborto, y tienen programadas más charlas a lo largo del resto del curso, de las que podemos ir avisando a quienes estén interesados e incluso incluirles en la lista de correo. Tendrán lugar a media tarde en viernes o sábado.

La charla, titulada <<¿Eres realmente libre?>>, consistió en una explicación de unos cuarenta y cinco minutos en la que el profesor expuso la dos principales posturas en torno a la cuestión de la libertad: el determinismo y el libertarianismo partidario del libre albedrío. Las comparó y las ilustró realizando ejemplos con un dominó. Pese a que todos queremos creer que existe el libre albedrío, el panorama parecía bastante desolador, ya que los argumentos a favor del determinismo fueron muy contundentes. Se incidió en que fatalismo y determinismo no son lo mismo, la segunda postura en ningún momento dice que el futuro será igual hagas lo que hagas. Esto llevaría a posturas peligrosas para la sociedad, ya que cualquier criminal podría ser absuelto aduciendo que estaba determinado a cometer el crimen, o que el medio y su cerebro le han determinado a hacerlo. Para no caer en este error insistir en la diferencia entre determinismo y condicionamiento. Un criminal, por ejemplo, puede estar condicionado, pero no determinado de ningún modo. La explicación del experimento de B. Libet nos dice que nuestro cerebro está preparado para llevar a cabo una acción 550 microsegundos antes y que tenemos consciencia de la intención sólo 150 microsegundos antes de actuar, quedando a nuestra elección la posibilidad de revocar la acción. Sin embargo, he de añadir que la neurociencia y los experimentos de neurólogos y neurocientíficos todavía son bastante imprecisos. No podemos reducir la actividad del cerebro a su estudio dado que los procesos psicológicos se encuentran conectados por tres instancias: cuerpo, conducta y cultura. Y también debido a la imprecisión de estos estudios. Lo que nos muestra la resonancia magnética es algo aproximado, el impulso eléctrico en el cerebro es más rápido que las capturas que se toman de él en estos estudios. Sumado a la complejidad de la estructura y el funcionamiento del cerebro, los cuales desconocemos en gran medida, podremos mantener encarnizados debates sobre la libertad, pero no tenemos la menor idea de aquellos factores que pueden dar la razón al determinismo.

En el debate, surgieron unas ideas más interesantes que otras, pero me quedo con aquella de José Luis, el propietario de la librería, que habló de la posibilidad de que exista una especie de pensamiento rápido e impulsivo sujeto al determinismo, y un pensamiento más madurado con el que mediante la reflexión si tendríamos libre albedrío.

La libertad es un tema controvertido, cuyo debate puede que siempre esté abierto, por lo que sólo podemos esbozar ciertas ideas de cómo actúa el ser humano, sin llegar a un conocimiento absoluto sobre su conducta. A pesar de los avances en neurociencia, es un tema que aún nos viene grande.

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