Bombardeo químico en Siria

-Xabier Alberdi-

No hay paz en Siria. Los ataques contra los rebeldes siguen sucediéndose y ya no se conocen límites. Según informó el gobierno de Estados Unidos, el régimen de Bachar Al Asad efectuó el martes, 3 de abril, a las 06:30 (hora local) un nuevo ataque con armas químicas sobre una pequeña ciudad en la provincia de Idlib, al noroeste de Siria. Se trataba de Jan Sheijun, conocida por ser bastión de rebeldes y yihadistas. En definitiva, capital de la Siria insurrecta.

“Hemos oído bombardeos. Corrimos dentro de las casas y había familias muertas. Vimos niños, mujeres y hombres muertos en las calles”, comentó un testigo, Abu Mustafá. De hecho, se estima que éste podría ser el ataque químico más mortífero del conflicto de Siria desde el de 2013, que causó más de 1.400 muertos. Las víctimas tenían “las pupilas dilatadas, convulsiones, espuma saliéndole de la boca”, explicó Hazem Shahwane, un socorrista entrevistado en uno de los hospitales de la ciudad. En total, 58 muertos y 170 heridos. Al menos 11 de ellos eran niños. Sin embargo, muchas otras fuentes, como hospitales, hablan de centenas de fallecidos.

Esa misma tarde, el ejército sirio desmintió su participación en dicho ataque. Incluso negó cualquier intención de utilizar armas químicas. Esto contrasta con sus amenazas de 2012, cuando admitieron la existencia de éstas y afirmaron que estaban dispuestos a usarlas. Una investigación dirigida por la ONU señaló al régimen por haber realizado al menos tres ataques con gas cloro, en 2014 y 2015. En este caso el gas empleado es el gas sarín, utilizado previamente en el ataque en la Ghuta oriental y en Muadamiyat al Sham de 2013, comentado anteriormente.

La respuesta de los líderes con respecto al ataque no se ha hecho esperar. Para empezar, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunirá hoy con carácter de emergencia para examinarlos. Por ejemplo, desde Washington han sido tajantes. El presidente Trump condenó el bombardeo y lo calificó de crimen de guerra. “No puede ser ignorado por el mundo civilizado”, dijo en un comunicado. Si bien aprovechó para menospreciar la labor de Obama en este asunto, responsabilizó principalmente a Rusia e Irán de los bombardeos. El mismo ejército ruso también negó su participación, a pesar de ser el principal aliado del Gobierno. Recordemos que el 28 de febrero Rusia y China vetaron en la ONU sanciones a Siria. Desde Francia, François Hollande lamentó que “una vez más el régimen sirio niega la evidencia de su responsabilidad en esta masacre”. El presidente turco Erdogan denunció que el ataque químico fue “inhumano”. Por último, Boris Johnson, ministro de Relaciones Exteriores británico dijo, mediante un comunicado, que “aunque no podemos estar seguros de lo ocurrido, esto tiene todas las características de los ataques de un régimen que ha usado repetidamente armas químicas”.

Siria afronta actualmente su séptimo año en guerra. Como el asfixiante gas, el terror no les da ni un respiro.

Deja un comentario