Baloncesto Femenino (Europa 30 – Zurbarán 27)

— FERNANDO CRISTINA —

Titulares: Marta, Patu, Ana Salazar, Belén, Julia

Elías de Ahuja, ocho de la tarde de un viernes de Noviembre. Hace un frío espantoso. De las veinte jugadoras que componen la plantilla del Europa, sólo siete hacen acto de presencia. El equipo no ha entrenado en todo lo que llevamos de temporada. Y para colmo, la pista que nos proporcionan está llena de hojas secas. En otras palabras, la cosa no pintaba muy bien.20131115_204712

Así se presentaron nuestras chicas al partido: entre alicaídas y congeladas, con el pesar de que si perdían se les ponía muy cuesta arriba el pasar de fase. Pese a este aire un tanto sombrío, hay que señalar dos anécdotas graciosas antes de que diese comienzo el choque. Una es la frase de Julia dirigida a las jugadoras rivales: “¿Alguien tiene un tampón?… ¿Van a jugar al basket?”. Y la otra es que las chicas de verde tuvieron que desplegar ellas mismas las canastas, que estaban fijas a la pared (inolvidable la estampa de Julia subida a hombros de Vicente intentando colocar el aro y el tablero como es debido).

Lo primero que hizo Vicente, técnico en solitario esta noche, fue hacer un calentamiento físico con ejercicios de carrera, dedicando sólo el tramo final a la práctica de tiro. Sabia decisión respecto de un equipo al que aún le falta rodaje. Las primeras indicaciones tácticas se basaron sobre todo en el posicionamiento y en la defensa. Era pronto aún para profundizar más.

El comienzo del encuentro fue un tanto ruinoso para nuestros intereses, ya que se puso el marcador en contra del Europa enseguida, el equipo no capturaba rebotes y cada vez que se intentaban tiros el aro escupía la pelota. Tan sólo una canasta de Marta cuando el marcador iba 0-4 y otra de Ana casi al final del primer cuarto daban algo de aire y esperanzas. Pese a ello, Vicente leyó bien el partido y se dio cuenta de aspectos en los que podíamos tomar ventaja. Por ejemplo, cerrar el rebote y no perder el tiempo saltando frente a jugadoras más altas y corpulentas; o dejar que fuese Marta quien subiese la pelota pues ella sola era capaz de hacerse con la defensa y era preferible que le hiciesen falta a ella cara al acierto en los tiros libres.

Tras un farragoso parcial de 4-6, el juego y el marcador mejoraron durante el segundo cuarto. Nuestras chicas iban defendiendo mejor y Marta comenzó lo que acabaría siendo un verdadero festival anotador. Pese a ello, el juego del equipo seguía teniendo claras y elementales deficiencias (nada que, por otra parte, no se pueda solucionar con entrenamiento). Se hacían bastantes faltas innecesarias, no se controlaba el balón cuando se subía arriba en carrera, se fallaban muchos tiros libres y se hacían muchos pasos. Además, Belén dio el susto de la noche con una fea caída que afortunadamente no pasó a mayores aunque la tuvo fuera del campo varios minutos. Así se llegó al segundo cuarto con un ajustado marcador de 12-15, que provocaba cierta amargura en el Europa por el número de ocasiones perdidas de adelantarse.

El tercer cuarto fue el verdadero punto de inflexión del partido. Vicente sacó a jugar a María Déniz, en el banquillo hasta ese momento, y ésta respondió con una enorme entrega en defensa, molestando, tapando y poniendo una intensidad de la que se contagió el resto del equipo. El marcador se iba equilibrando, se veía cada vez más claro la defensa como clave y a quién se podía hacer falta sin temor a los tiros libres. Así, se llegó a una igualada a 19 puntos.

Así se llegó a un verdadero tramo final de locura, en el que se siguió con la tónica del tercer cuarto pero a un ritmo mucho más frenético. El partido se convirtió en un auténtico toma y daca, con incontables cambios de ventaja en el marcador y tablas. Cada vez que las chicas del Europa metían una canasta, al Zurbarán le concedían en la jugada siguiente dos tiros libres. Parecía imposible obtener una ventaja clara, pese a la buena defensa y al acierto anotador de Marta, una chica estupenda que alcanzó la estratosférica cifra de 25 tantos (el 83% de los puntos del Europa en este choque, ni más ni menos). Se podría decir que, aparte de la que ya se hizo bien asta esta recta final, fueron una serie de detalles los que llevaron a la victoria final: una mayor voluntad del equipo por pelear cada balón, mayor insistencia en la captura del rebote, una heroica canasta de Patu cuando el marcador estaba en desventaja de un punto (a lo que luego sumaría un tiro libre que acabaría siendo vital) y una bestial recuperación de Julia en el medio del campo durante el último minuto.20131115_202012

A ello hay que añadir la brega de Belén y Zulema, y el haber sido beneficiados por el bonus el los últimos compases pese a un árbitro con el que llegó a desesperarse nuestro entrenador. Se pitó el final del choque y todos, incluido un servidor, lanzamos un grito de alegría y el clásico “1, 2, 3 ¡¡Europa!!”. El postpartido dejó la bonita imagen de las caras de felicidad de las jugadoras y de un Vicente que aseguró habérselo pasado mejor que nunca.

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