Balmain X H&M

– Claudia Legasa –

El director creativo de Balmain, Olivier Rousteing, ya lo anunció en la última edición de los Billboard Awards y el pasado 5 de noviembre dio a luz una de las colecciones más esperadas que la maison ha creado para la tienda de ropa H&M.

El negro, brillantes amarillos, verdes y rosas muy estilo Studio 54, perlas, lentejuelas,  aires setenteros y el pop como adalid son las características que propone la casa francesa para animar las noches de invierno. Además, también están presentes jerséis de materiales como el Jacquard o el terciopelo, abrigos de cuero, maxi botas de ante y piezas con hombros muy pronunciados. Los hombres también tienen su hueco; cazadoras de doble abotonadura, abrigos de inspiración militar y pantalones futuristas.

El hashtag #BALMAINXHM se convirtió en trending topic mundial a los pocos minutos de salir a la venta la colección, y las interminables colas formadas a las puertas de las tiendas de H&M comenzaron a organizarse a primerísimas horas de la mañana. Todo apuntaba en una sola dirección.

#BALMAINXHM, nombre que recibió la colección en las redes sociales, rompió internet (literalmente); la web de la firma estuvo colapsada y las prendas agotadas. Así fueron las primeras horas de venta de la colección. El éxito de las colaboraciones de grandes diseñadores con H&M se basa en poner a la venta, para el público en general, piezas de pasarela a precios asequibles, aunque no tanto como los habituales en la tienda de origen sueco. Sin embargo, la alianza estuvo en el punto de mira por sus elevados precios –según los clientes habituales de la tienda- y escasez de unidades. ¿‘Lujo accesible’, signo de exclamación? ¿O ‘lujo accesible’, signo de interrogación? Antes que Balmain, ya han pasado por las estanterías diseños de Alexander Wang, Isabel Marant, Versace o Karl Lagerfeld, pero el éxito con el diseñador francés parece ser el más considerable y mediático, entre otras cosas, por contar con imágenes como la de las modelos Gigi Hadid o Kendall Jenner.

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En definitiva, la #Balmaination –y su aparejada histeria colectiva– se configura como respuesta al mayor deseo de Rousteing: “Quiero comunicarme con mi generación. Ese es mi principal objetivo como diseñador”. De este modo, parece que al descenso de Balmain al ‘pueblo llano’ –tan ajeno a las grandes firmas en su realidad cotidiana– trasciende, por encima de todo, la generosidad de este último prometeo de la moda, que accedió a iluminar, con fuego, nuestros armarios.

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