Articulo De Opinión

-Juan Cordón-  No es novedad que en el mundo la brecha de género es una realidad incuestionable. Aunque haya mejorado a lo largo de los años, la verdad es que actualmente las mujeres no cobran lo mismo que los hombres por un trabajo similar, corren riesgos que no deberían ser riesgos como quedarse embarazada y perder su trabajo, ser acosadas en su trabajo, etc.  Y esto solo en terreno económico y laboral (el más notorio) de las regiones desarrolladas, pero existen casos de violaciones conjuntas que terminan con la vida de la víctima y los culpables no son condenados o mujeres que no pueden tener cuenta bancaria propia en regiones en proceso de desarrollo.

 

Por eso, no me extrañó la noticia de abusos sexuales dentro de la industria cinematográfica más importante del mundo cometidos por el “gran” productor Harvey Weinstein, ya que si en el mundo desarrollado ocurren estas cosas, ¿cómo no van a ocurrir en la primera potencia mundial?. Pero no es el único. Hace unos meses el comediante más querido de Estados Unidos, Bill Cosby, también estuvo salpicado por escándalos sexuales y fue llevado a juicio. Y no solo él, sino que grandes nombres del cine mundial como Woody Allen, Mel Gibson o Roman Polanski también han estado acusados de abusos sexuales. Parece que, a pesar del glamour y luces que emana esta industria cinematográfica, tiene muchas sombras que ocultar.

 

Como he dicho antes, tenemos la desgracia de estar en un mundo donde las mujeres, casi la mitad de la población mundial, pueden sufrir este tipo de actos repugnables y que ningún culpable vaya a la cárcel o que no se les dé suficiente credibilidad, ni las instituciones ni la propia opinión pública, por que “seguramente será una venganza personal” o “se lo habrá inventado”. ¿Porqué cuestionamos a una mujer por el simple hecho de serlo? En este caso han tenido que denunciar 46 mujeres (Angelina Jolie y Cara Delevigne entre las más conocidas) porque si no, me temo que esto hubiera terminado como muchas otras denuncias: con los hombres fortalecidos por salir de una denuncia sin apenas rasguños legales y las actrices con una carrera destruida. Hollywood es un mundo propio sin norma ni moral, donde todo vale al parecer si tienes dinero, influencias y eres hombre, ya que si eres mujer, en este mundo parece que no puedes aspirar a tanto.

 

Atrás queda el gran discurso de Patricia Arquette en los Oscars del 2015, que pedía una igualdad salarial y legal en el mundo, parece que ha sido olvidado porque ni llegó la igualdad salarial (este año la brecha entre la actriz y el actor mejor pagados ha sido de 42 millones de dólares) ni las leyes se han modificado para proteger a la mujer de estas injusticias. Por eso es tan importante el movimiento feminista, porque a pesar de que hay muchas tendencias, el feminismo defiende la igualdad y cualquier cosa que no lo haga no se puede considerar feminismo. Y creedme, ahora mismo, lo que más necesitamos para que esto no se (re)produzca, es defender la igualdad.

 

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