Articulo De Opinión Sobre Cataluña

-Pedro Aguado- Cataluña. Sí, Cataluña. ¿Han escuchado algo sobre esta comunidad autónoma/país/lo que Pedro Sánchez quiere que sea últimamente en las noticias? Seguramente os sintáis sobreinformados y aburridos de escuchar a nuestros tan amados políticos hablar sobre esta comunidad autónoma, pero ¿Qué quieren estas personas del Estado español? Lo primero que uno piensa es que, como todo hijo de vecino, lo que anhela es conseguir más dinero. Sin embargo, no quieren más dinero, quieren irse de España. Independizarse políticamente de España y crear una nueva república. Suena divertido, ¿Verdad? Adiós a Rajoy, adiós a Iglesias, adiós al desempleo, adiós a las pizzas con piña, etc. Todo es muy bonito hasta que uno levanta la cabeza, abre los ojos y observa que los intelectuales que gobernarán esta República son Gabriel Rufián, Ana Gabriel con sus niños de la CUP y los hijos políticos de Puyol.

En el conjunto de España no está bien visto que una comunidad autónoma tenga derecho a decidir si quiere un futuro dentro o fuera de España. Tal es así, que en su momento incluyeron en una Constitución que la soberanía reside en el pueblo español y que España es indivisible. Esto, de forma clara e ineludible, imposibilita cualquiera referéndum vinculante de secesión en cualquier territorio perteneciente a España. Pensar que existe una legalidad paralela que no se rige a la Constitución es simplemente fantasía. La legislación no permite, ni por activa ni por pasiva, nada parecido a un referéndum para huir de este país. Por lo tanto, cuando por la tele os digan que el referéndum es legal o que la independencia es legal, cambiad de canal. Es mentira y no hace falta ni tener educación primaria para darse cuenta de ello. Pero la legalidad, en el conjunto de España, no es lo que se pone en duda: todo el mundo sabe que es ilegal. Lo que se pone en duda es que sea correcto moralmente que unos ciudadanos organizados en un territorio decidan libremente que quieren dejar de pertenecer al Estado al que actualmente pertenecen.

Se suele recurrir por parte del Estado español e incluso del sector independentista al argumento histórico. Por un lado, España lleva siendo España desde hace cientos de años y, por otro, Cataluña fue arrebatada violentamente por los españoles y quieren recuperarla. Dando por ciertos ambos argumentos -lo cual es ser muy generoso- realmente me parece poco relevante. Qué importa lo que fuese España en su momento o lo que fuese Cataluña en su momento. El mundo cambia, los países cambian y las personas cambian. Pensar que mantener algo como está es beneficioso porque en el pasado ya estaba así carece de algún sentido. Uno no quiere -o no debería querer- que su hijo nazca en España, en Francia o en Alemania. Debería querer que su hijo naciese en su sitio mejor que en el que nació él, independientemente sea en un territorio u otro. Obviamente cambiar no siempre es beneficioso, tiene riesgos y consecuencias seguras que hay que asumir. ¿Usted no está dispuesto a asumirlas? Pues quédese donde está, pero no obligue a los demás a pertenecer a un Estado en el que no quiere vivir y piensa que podría ser mejor de manera independiente. Como argumento robusto también está el de que todos los Estados modernos no recogen este derecho ¿Y? ¿Que todos no lo permitan significa que está bien que esté prohibido? ¿Si todos dijesen que matar está bien, matar estaría bien?

También destaca el argumento económico. En la economía, al haber tantos puntos de vista entrecruzados y tantos datos a veces contradictorios, es muy fácil hacer trampas y arrimar la ascua a su sardina. Cataluña, al ser de las comunidades autónomas mas ricas, es de la que más impuestos recauda y, acorde a la solidaridad interterritorial, ayuda con sus impuestos a las comunidades más pobres -en las que casualmente suele gobernar el PSOE- para, en principio, salgan de esa pobreza -cosa que no sucede- y prosperen. Esto, que podría verse como una propuesta de socialista o socialdemócrata, es de lo que ERC y la CUP usan de argumento. Porque total, primero la independencia y luego la coherencia. Por otro lado, una Cataluña independiente estaría fuera de la Unión Europea y del euro, lo cual es un tema delicado. La Unión Europea no es la panacea. Noruega o Suiza no están en la UE y son países mucho más ricos de lo que España nunca lo va a ser. Sin embargo, la diferencia es que los gobiernos de estos países son partidarios de la libertad económica, los bajos impuestos y de producir riqueza por medio del mercado y no del Estado, aparte de que nunca estuvieron en la UE y por lo tanto nunca asumieron las consecuencias de salir de ella. En una Cataluña independiente esto no sería así porque ya conocemos como piensan esos a los que unos llaman golpistas y otros liberadores.

La forma en la que se quiere llegar a la independencia es demencial, ilegítima, ilegal y simplemente aberrante. Las consecuencias sociales que tendrá en un futuro e incluso en el presente alterarán por mucho tiempo a una sociedad que seguramente no se lo merezca. La división dentro de Cataluña es real. No es división normal en la que dos discuten y al final llegan a un punto intermedio, es una división completa. Si uno no piensa como tú es tu enemigo y no merece pertenecer al territorio en el que está. Esto puede llevar a veces a lo que nadie quiere, la violencia. El Govern ha hecho de un fin político una obsesión. Les da igual las consecuencias de sus actos, solo les importa la independencia. Y es un fin legítimo, pero hay cosas más importantes, o al menos este articulista así lo cree.

 

El C.M.U. Sta. María de Europa así como este medio no se hacen responsables de las opiniones de sus colegiales.

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