100 metros

-Carmen Rodríguez Ferreira-

En la película “100 metros” de Marcel Barrena que se ha estrenado el 4 de noviembre, el director cuenta una historia real en la vida de Ramón Arroyo (Dani Rovira), al cual le han diagnosticado esclerosis múltiple y que llega a realizar la prueba más dura de triatlón, el “Ironman”.

Este drama comienza con el giro que sufre la vida de una familia normal al recibir la noticia de la enfermedad en el protagonista, siendo la trama principal la propia actitud de éste para afrontar el duro golpe. Ramón Arroyo, en la película, comienza a recuperarse y animarse gracias a la ayuda de su pareja (Alexandra Jiménez) que le obliga a entrenarse con su padre (Karra Elejalde), un ex-corredor, con el que el propio Ramón se llevaba fatal, pero accede para complacer a su pareja. Así, poco a poco y con alguna recaída, el personaje de Dani Rovira se marca el objetivo de completar el Ironman finalizando la película con la “inesperada” noticia de que lo consigue.

La película es considerada como una comedia dramática y, la realidad, es que lo que mayor expectación está causando es poder ver a Dani Rovira desempeñando “un papel serio”. Tras ver la película confirmo que me quedo con el Dani monologuista, con capacidad de interpretar una película como “8 apellidos vascos” o “8 apellidos catalanes”, pero que no debería salirse del género comedia. No creo que haya destrozado la película, ni que lo haya hecho drásticamente mal, pero sí que con otro actor el papel podría mejorar.

La parte de comedia se salva indiscutiblemente gracias a la actuación de Karra, un humor quizás característico del norte que personalmente me parece muy divertido. Si te quieres reír y te gustó su papel en las famosas películas dirigidas por Emilio Martínez-Lázaro, “100 metros” es más que recomendable.

El lado dramático de la trama es muy básico. El director no creo que haya hecho un gran esfuerzo, sino que coge una historia real que ya es triste de por sí y añade tópicos al entorno para enfatizar en el dramatismo, véase: la mujer embarazada.

En conclusión, ¿merece la pena que vayas a ver la película? sí. A pesar de que en mi opinión no tiene un gran mérito realizar la película, te cuenta una historia cuya idea principal es real, y es una manera de ver la superación y la capacidad que podemos llegar a tener las personas si realmente lo intentamos. Pasarás un gran rato contemplando los magníficos paisajes que aparecen y no te irás con la sensación de haber visto otro rollo de autoayuda, sino que tiene escenas con las que también te reirás. Y si estás dudando… ¡corre al cine para poder hacer tú la crítica!

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